17/11/09

Los antiguos tranvías vallisoletanos


Fue uno de los primeros signos evidentes de modernidad. La instalación de una línea de tranvías no hizo sino confirmar la decidida presencia de Valladolid en el camino del progreso que en el siglo XIX habían emprendido países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Bélgica, y en España, algunas ciudades como Madrid, Barcelona y pocas más.


Eran tranvías de tracción animal, tranvías llamados de sangre en una metáfora ruda pero exacta para describir que lo que movía los coches colocados sobre los raíles eran un par de mulas porque la electricidad estaba aún por llegar a este medio de transporte. Mulas viejas y cansadas que dieron lugar a muchos chascarrillos en aquel Valladolid decimonónico.
La Sociedad General de Tranvías Interiores de Valladolid nació con un propósito de florecimiento que se enfrió un tanto al comprobar las dificultades que planteaban para este servicio unas calles estrechas y con mal firme, así que la puesta en práctica se demoró hasta el 22 de diciembre de 1881, después de haber levantado todo el centro de la ciudad para colocar las traviesas en las que iba sujeta la vía.
La primera línea que funcionó comenzaba en el fielato de consumos de la Estación del Norte y concluía en la calle San Quirce, discurriendo por la Acera de Racoletos, Santiago, Plaza Mayor, Lencería, Lonja, Ochavo, Platerías, Cantarranas, Angustias, Corredera y Plaza de San Pablo hasta la calle San Quirce, en la estación que se instaló en lo que habían sido cocheras reales, cuando Valladolid fue Corte.


Allí se guardaban los nueve coches que poseía la Compañía, aunque solo funcionaban seis. Así como las veinte caballerías utilizadas para su tracción. Solo en casos excepcionales se ponía en servicio toda la flota, lo que también representaba un incremento del precio de los billetes: 15 céntimos el trayecto más largo y 10 céntimos el resto.
Este medio de transporte no solo era lento, sino también poco seguro. Los atropellos estaban al orden del día.
En la crónica de sucesos se daba con cierta frecuencia noticia de algún herido, bien al subir o descender del coche, bien al interponerse en el camino de las mulas que, espantadas, hacían ingobernable el carruaje con la consecuencia de atropellos o salidas de vía. La entrada en escena como concesionaria de una compañía belga iba a cambiar, para bien, el servicio que, pese a todos sus inconvenientes, no había tenido una mala acogida por parte de los ciudadanos.
Los belgas consiguieron que en lugar de llegar hasta el fielato lo hicieran hasta el propio andén de la estación de ferrocarril, para recoger a los viajeros que quisieran aprovechar las ventajas de este servicio para el traslado a hoteles, restaurantes o a las cercanías de sus domicilios particulares.

La aparición de la electricidad influyó decisivamente en el trascendental cambio de los tranvías de sangre a los eléctricos. El 7 de septiembre de 1910, el tranvía número 1 hizo el recorrido inaugural de la línea de Circunvalación, que fue la primera que se electrificó. Los vallisoletanos sí que se dieron cuenta aquel día del extraordinario avance que el tranvía eléctrico iba a tener en su vida cotidiana.
La hermosa aventura de los tranvías vallisoletanos acabó el 24 de junio de 1928, fecha en la que se inauguraba la primera línea de autobuses urbanos que unía la Plaza Mayor con el populoso barrio de Las Delicias.

Uno de los primeros autobuses que circularon por las calles de Valladolid, en este
caso el que unía La Plaza Mayor con el Barrio de la Rubia.

Autobuses y tranvías convivieron durante unos años en una lucha que poco a poco se fue decantando a favor de los primeros.
El 6 de febrero de 1934 dejaron de funcionar los tranvías y Valladolid perdió un servicio del que había disfrutado durante medio siglo. Se alegó que los coches eran ya demasiado viejos e incómodos, pero hubo también un trasfondo político en la desaparición de los tranvías que habían abierto las puertas del progreso.

-Fuente: El Templete de la Música - Jose Miguel Ortega Bariego.
ISBN: 978-84-96864-13-9


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1 comentario:

Guille dijo...

Hola,

me gustaria obtener mas informacion sobre ese transfondo politico, supongo que nacional (al alcanzar el congreso...) por el cual los tranvias cayeron en el olvido....
podrias dar algo mas de informacion al respecto?

Muchas gracias

 
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