30/12/09

Puente Duero, un barrio entre pinares.

Puente Duero es una localidad del municipio de Valladolid. Está situada a unos 11 km del centro de la Ciudad por la carretera C-610 Valladolid-Medina del Campo-Peñaranda de Bracamonte-Piedrahíta (conocida como carretera de Rueda), más allá del pinar de Antequera, constituyendo el barrio más al sur de Valladolid. Tiene una población de 1.150 habitantes.

Puente Duero constituyó un municipio independiente periférico de la Ciudad, como así lo atestigua la existencia de un antiguo Ayuntamiento que hoy constituye la sede del centro vecinal. Sin embargo, lo exiguo del término municipal del que disponía determinó su anexión al de Valladolid, que se hizo efectiva el 16 de enero de 1960. Antes se le consideró pedanía de la capital y mucho antes, un núcleo de población que no tenía término municipal propio (era casi un «mero arrabal de Valladolid»), pero sí la potestad para elegir alcalde y reunirse en concejo, con lo cual, en la práctica, funcionaba como un pueblo 'independiente', con un alcalde que tenía jurisdicción sobre el terreno ocupado por las casas de los vecinos, pero no sobre las tierras de su alrededor (que pertenecían a la capital).

Contaba El Norte de Castilla del 16 de enero de 1960 que, cuando ya en torno al año 1500, «los vecinos solicitaron al Rey la concesión de un término municipal, les fue negada». Quizá esta indefinición inicial tenga que ver con los orígenes del lugar, «ya que en lo antiguo (según las actas del Ayuntamiento de Valladolid de 1848) Puente Duero no fue otra cosa que unos mesones que allí se construyeron para el hospedaje de los transeúntes (...) Con el tiempo, se fueron construyendo casas en aquel paraje y ha llegado a crecer en población».

Un grupo de niños de Puente Duero, frente al Ayuntamiento, en 1957

Puente Duero toma su nombre del puente medieval sobre el río Duero a partir del que surgió la localidad como lugar de postas o de parada en el camino. Este puente medieval fue volado por las tropas francesas en 1812. El nuevo que se construye a mediados del siglo XIX conserva el viejo trazado con su base de recios pilares, labrados en piedras, y con sus tajamares sobre los que montan los balconcillos para protección de los viandantes. Su estrechez no permite el cruce sobre él de dos vehículos, y el trazado en alzado del tablero, en lomo de asno, impide la visión de un extremo desde el otro, por lo que es necesaria regulación por semáforos para el paso.

Luís Carrera Molina - Óleo sobre lienzo

El 5 de septiembre de 2002 entró en funcionamiento la variante de la población correspondiente a la carretera C-610, que en parte coincide con la Ronda Super-Sur de Valladolid, y que incluye un nuevo puente sobre el Duero, por lo que el tradicional ha quedado únicamente para tráfico local.

En diciembre de 2009 finalizaron las obras de urbanización de la travesía despues de 8 meses de trabajo. Esta intervención cuyo coste ascendió a 3,8 millones de euros ha permitido transformar la travesía principal de Puente Duero en una vía urbana dotada de todas las modernas infraestructuras y con una nueva ordenación del espacio, dispuesto a modo de amplio bulevar central con zonas estanciales para el peatón, arbolado y áreas verdes. Así, la zona objeto de acondicionamiento, que comprende una superficie de cuarenta mil metros cuadrados y tiene casi un kilómetro de longitud entre la entrada y el puente medieval, se articula sobre un eje central como es el bulevar, de carácter ajardinado, delimitado por dos calzadas de circulación, una en cada sentido, diseñadas para tráfico lento, a cuyos lados se han dejado las franjas de estacionamiento en línea.


La obra destaca por el trazado de tres glorietas para encauzar la circulación, una primera que recibe el tráfico desde el norte, una segunda situada hacia la mitad del viario y una tercera que se halla al lado del puente. Respecto al alumbrado público, la nueva canalización con dos centros de mando regula la totalidad de las luminarias -más de 110 unidades de diferentes alturas-, a las que se añaden las tres situadas en las rotondas.


Puente Duero es parte del camino de Santiago madrileño. De hecho, hay un albergue del peregrino inaugurado el 28 de julio de 2005 y gestionado por la Asociación Jacobea Vallisoletana. Este albergue fue creado por la gran distancia que existía a lo largo del Camino madrileño entre el refugio anterior y el siguiente (37 km), situados en Alcazarén y Ciguñuela respectivamente.

El Centro Municipal Puente Duero, del Ayuntamiento de Valladolid, da servicio a la población. Dispone de los servicios de: punto de préstamo de libros, retén de Policía Local y consultorio médico. Incorpora 10 salas para la realización de actividades y salón polivalente para el desarrollo de actos culturales.


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-Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Puente_Duero
-Fuente: http://www.eldiadevalladolid.com/noticia.cfm/Local/20091222/inaugurada/calle/principal/puente/duero/proyecto/mas/caro/fondo/estatal/inversion/B2E3271F-1A64-968D-59DE8A46F930BC0A
-Fuente: El Norte de Castilla

28/12/09

El taller de los Coello

Andrés Coello Alonso nace en Valladolid en noviembre del año 1935.

Artista de amplio espectro, comenzó su trabajo colaborando con arquitectos y decoradores, después de su formación y breve paso como funcionario de la Excma. Diputación de Valladolid, en las secciones de vías, obras y construcciones civiles.


En 1.965 Comienza sus estudios sobre nuestra cerámica popular, un tema que todavía hoy sigue investigando. Quizás el origen de su interés se encontrará en sus visitas a los alfareros de Arrabal de Portillo durante su infancia.

En 1.969 Se dedica por entero a las artes plásticas realizando exposiciones individuales y colectivas.


En 1.971 Comienza a experimentar junto con los alfareros de Arrabal nuevos diseños y formas desarrolladas a partir de las técnicas tradicionales de dicho centro alfarero.


En 1.973 Tras la realización de numerosas obras artísticas traducidas en murales, cuadrados y piezas cerámicas, se decide fundar la primera Escuela-Taller de cerámica de nuestra ciudad.

La Escuela-Taller "Tierras del Valid", cubrirá la carencia de escuelas de cerámica en nuestra región.


Desde entonces, cientos de alumnos han pasado por la Escuela-Taller, siendo muchos los que se han establecido en nuestra zona y otros actualmente dirigen otras escuelas de cerámica de distintos países.

Durante su extensa labor como propagador de nuestra cerámica, dicta conferencias en Colegios y Universidades; es invitado para dictar seminarios en distintos centros de enseñanza cerámica, colabora con los Ayuntamientos para la extensión de la cerámica a nivel escolar; hace demostraciones en público, promociona y asiste a Ferias de artesanía, conjugando todo ello con sus exposiciones y su investigación artística, estudiando nuevas formas y materiales en beneficio de nuestra cultura, tanto como ceramista, escultor o pintor.


En 2001 constituyó la "Fundación Andrés Coello" que preserva y promueve el patrimonio artístico realizado y acumulado durante los 40 años de actividad ininterrumpida compuesto por más de 25 contenedores monográficos que se exhiben continuamente en medio mundo.


-Fuente: http://magweb.iespana.es/valladolid/vallisolet/biograf/coelloandres.htm

25/12/09

Las infidelidades de la marquesa de Valverde

En la calle San Ignacio, uno de los rincones mas bellos de la ciudad, se encuentra uno de los palacios más armónicos de Valladolid. Nos estamos refiriendo al Palacio de los Marqueses de Valverde, construido hacia 1503. Hace esquina con la calle de los Expósitos y una de sus fachadas se abre con la plaza de Fabio Nelli y con el palacio del mismo nombre. Se dispone una ventana cuyo antepecho se halla decorado con un mascarón y con los escudos de estos propietarios y moradores. Ventana que, por otra parte, se encuentra enmarcada por dos términos, hombre y mujer. Ambos dos cuentan con una leyenda propia, debiéndoles distinguir de los medallones femeninos que se disponen en la parte superior de la fachada, en la esquina donde nuestra vista asciende a través de un almohadillado con reminiscencias florentinas.



Patio interior del Palacio

Según la leyenda, la Marquesa de Valverde cometió adulterio junto con un criado, contra su esposo. Era este servidor un joven atractivo que contaba con el cariño y agrado de los marqueses. Cuando creció se transformó en un hombre arrogante, manifestándose un apasionado amor hacia la señora marquesa. Comenzaron a citarse con asiduidad, siendo sorprendidos en uno de estos encuentros por el marqúes, el cual dirigiéndose con claridad hacia su esposa le dijo:
"Señora, teneis permiso de vuestro esposo para acompañar al amante a donde él quiera llevaros pero reflexionad que yo también sabré hacer lo que juzgue más oportuno para que vuestro delito no quede sin el justo castigo que merece".
Tras denunciar el hecho se inició un proceso en el que los amantes fueron duramente castigados. El esposo consiguió licencia para poder situar en la fachada de la calle San Ignacio, sendos retratos de su esposa infiel y del paje que le había convertido en un "cornudo", convirtiéndose estos retratos en un pregón a la desverguenza de la marquesa y de su amante.

La veracidad de esta historia está en duda ya que en el siglo XVIII que es cuando se supone ocurrieron los hechos, los titulares de este marquesado no habitaron en Valladolid.



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-Fuente: Guía Misteriosa de Valladolid. Autor: Javier Burrieza Sánchez
ISBN:978-84-936875-6-4


23/12/09

La Calle Ricote


Se la conocía por "corral de Ricote" y en 1863 se la denominó calle. Se ignora lo de Ricote, que sería apellido de alguna persona que allí habitara algún tiempo. Parte de la calle Pasión y mas que una calle parece un pasaje, por lo que pasa prácticamente inadvertida. En la antiguedad servía de acceso a las viviendas y corrales de los patios interiores de la manzana formada por las calles Santiago, Zúñiga, Heroes del Alcazar y Pasión.





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-Fuente: Las Calles de Valladolid. Autor: Juan Agapito y Revilla
(
ISBN:84-9761-142-X)

21/12/09

La antigua Universidad

El antiguo jardín de la Universidad ante los edificios
tambien desaperecidos, de la calle López Gómez


Por Joaquín Martín de Uña

Los oscuros orígenes de la universidad Vallisoletana, siempre me hicieron creer que la desaparición de las instalaciones de la primitiva edificación debía remontarse, al menos, a los siglos XVII o XVIII, así como el que no existiera referencia alguna sobre cómo era esta universidad surgida, al parecer de los antiguos Estudios Generales de Valladolid o Palencia.
Por todo ello me causó auténtica sorpresa, y satisfacción, encontrar en una colaboración periodística, en la que Félix Beltrán Calvo se refería a esta primera Universidad.

Claustro de la vieja Universidad

La primera de las sorpresas la constituyó el saber que el citado colaborador (el artículo se publicó en el año 1937), había llegado a conocer la primitiva edificación gótica y que según el citado periodista, la robustez de las construcciones existentes daban un rotundo mentís al pretexto de ruina invocado para su demolición al tratarse de una construcción de planta baja con claustros de fuertes pilares de sillería, que únicamente tenía en mal estado las cubiertas, fruto de la incuria oficial que tradicionalmente había abandonado su mantenimiento y por ello gota a gota orada la piedra.

En la actualidad

De los dos claustros de que disponía la referida construcción, sobresalía en belleza el segundo, de líneas góticas correspondientes al siglo XV. De aspecto catedralicio. Entre las hendiduras de las grandes losas del patio crecía la hierba y le habitaba el árbol de hoja perenne, Alma Mater de la Sabiduría.
Allí la capilla dedicaba a San Nicolás de Bari, con sus escaños de coro canónigos, marco incomparable de celebraciones académicas, en cuyas paredes y en letras de oro, se hallaban escritos los nombres de gloriosos maestros. Entre ellos el de Fray Luis de León y el de Don Luis Mercado. La Cátedra de Canones, con balconada de nogal y artesonado de lienzo, con heráldica real parecida a la de Coimbra y a la de los Reyes Católicos, de Sevilla, ésta de menor sabor que tenía la nuestra, y retablito de papas y monarcas.

Antigua puerta de la calle librería

Cátedras austeras, reducidas, proporcionadas a más exigua población escolar, que no se consiguió al hacerlas nuevas y que no recibían otra luz que la cenital por unas claraboyas abiertas en los tejados, y que en caso de nevada determinaba la suspensión de las clases, por no contar con instalación alguna de luz artificial.
El Salón de Actos estaba dotado de arañas de cristal de roca (sin duda provistas de un buen número de velas de cera) así como de Paredes tapizadas en damasco rojo, recuadrado por cañitas doradas, con retratos de toda la dinastía Borbón.

Cátedra de Cánones

Esta fue la parte de la antigua universidad construida a finales del siglo XVIII, cuya fachada se abría a la calle La Librería y cuyo dibujo, realizado por Diego Pérez Martínez, que se popularizó en una edición ilustrada de 1723 y que (creo) es el único dibujo existente de la misma, y que compartió espacio con la construcción del siglo XVIII, cuya fachada se situaba en la Plazuela de Santa María (hoy Plaza de la Universidad).


Según afirmación de Gratiniano Nieto en la obra Guía Artística de Valladolid, el derribo se realizó por causas ajenas al sentir del Claustro, pero sin que dé referencia a cuales fueron estas y porqué se produjo el derribo si existía una oposición de la propia Universidad. La historia de nuestra Universidad después del derribo de su primera edificación, y una vez que su solar se poblara de aulas más amplias y luminosas que las desaparecidas, pero carentes de cualquier otro atractivo, está marcada por una continua expansión obligada por el sucesivo aumento de Facultades Universitarias, que condujeron a la desaparición de las edificaciones que flanquearon su fachada churrigueresca, así como un jardín existente al fondo de la misma con salida a la calle de Tercias, subsistente en nuestros días. También se vio afectado el edificio por un incendio ocurrido el día 19 de junio de 1939, que entre otros daños, fundió la maquinaria del reloj situado en una torreta construida al lado izquierdo de la fachada, en cuya base hubo un pequeño jardín cercado por una reja de forja.
Del inutilizado reloj resta memoria en la campana instalada en el tejado de la referida torreta en el interior de un armazón de hierro artísticamente forjado y rematado por una veleta que puede apreciar cualquier paseante de la Plaza de la Universidad (antes Plazuela de Santa María o del Mercado Viejo).

-Véase también: El Edificio de la Universidad

-Fuente: http://campus.usal.es/ipre/foto.jsp?foto=2001/09/30/19066

Callejón de San Francisco


Durante mucho tiempo careció esta calle de denominación, que corrió igual suerte que las llamadas callejuelas de la Plaza Mayor, y al no tener rótulo, cuando se vió la necesidad de ponerle uno, se la llamó "calle de San Francisco", porque en la acera frontal de aquella en la Plaza Mayor, estuvo el monasterio del mismo nombre.

El callejón cuando aún tenía acceso a la Plaza Mayor

El callejón cuando aún tenía acceso a la Plaza Mayor

El fondo es un bajorrelieve en cerámica que intenta representar lo que, en tiempos, se vería desde esa calle convertida en callejón al cegarse por el edificio que hoy alberga el Banco de Santander.

La Plaza Mayor durante la construcción del edificio del Banco de Santander. Foto: AMVA





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-Véase también.
-Fuente: Las Calles de Valladolid. Autor: Juan Agapito y Revilla

19/12/09

Guía Misteriosa de Valladolid

La ‘Guía Misteriosa de Valladolid’ recorre historias, leyendas y tradiciones de cementerios, devociones marianas, fantasmas, cuerpos incorruptos y aventuras paranormales de Zorrilla.

El historiador Javier Burrieza reúne 60 historias en la Guía Misteriosa de Valladolid, que bajo el denominador común de la ciudad y de lo desconocido invita al lector al «detenimiento» y «pensamiento» sobre algunos de los rincones de la villa.
El primero de los misterios que aborda la publicación, editada por Castilla y León Tradicional, es precisamente el del nombre de la ciudad, una ‘zona cero especial’ centrada en la leyenda que los propios historiadores buscaban para Valladolid, según reconoció el autor.
De este modo, en la Guía Misteriosa de Valladolid se recorren historias, leyendas o tradiciones que van desde los lugares «de encuentro entre la vida y la muerte», los cementerios; las devociones marianas, los sonidos de ultratumba del convento de Santa Clara; la «convivencia» del poeta José Zorrilla con lo «desconocido» -la existencia de lo sobrenatural era necesario para un poeta del Romanticismo-, los duelos «vengados» desde la otra existencia; el sepulcro abandonado y «desconocido» del convento de San Francisco o la historia policíaca que se tejió sobre el cuerpo incorrupto de un joven jesuita tocado por la santidad.


Las historias recuperadas por Burrieza abordan también el misterio en el campo histórico -«todo lo que ignoramos es un misterio»-como la leyenda sobre la salida del príncipe Felipe II por una ventana del palacio de Pimentel; la supuesta marcha del arquitecto de la catedral para hacerse cargo de las obras de El Escorial o la Semana Santa forman parte también de esta obra, en la que ocupan un lugar también destacado los «videntes» de la época como Marina Escobar, quien tenía visiones e incluso era transportada por los ángeles, o la madre Luisa de la Ascensión, una monja de Carrión de los Condes que murió en Valladolid, ciudad a la que fue traída por la fama de sus milagros.
Las «momias» de la ciudad, la procedencia de las reliquias, los santos milagrosos y protectores de la ciudad o de los campos, el «miedo» a colectivos; misterios en las apariciones de lo sagrado o «miedo» a la locura, a los fenómenos y accidentes naturales, a la herejía, a las reuniones secretas o a las decisiones políticas que no fueron explicadas completan este volumen que, según su autor, constituye «una especie de manual de las mentalidades».


-Fuente: http://www.eldiadevalladolid.com/noticia.cfm/Vivir/20091219/burrieza/reune/60/historias/misteriosas/valladolid/A3583AAD-1A64-968D-59A1E6E69C4826F2

El Barrio Girón


El barrio Girón está ubicado en la margen derecha del río Pisuerga. Linda por el norte con el barrio de La Victoria, al oeste con la Ronda , y por el sur y por el este con Huerta del Rey. Tiene una extensión de 1,9 km2.
Fue proyectado en 1957 para 723 viviendas como una experiencia singular en el panorama de la vivienda pública de la ciudad, con una configuración morfológica de viviendas cerradas formadas por parcelas de casas unifamiliares y espacios públicos diseñados con voluntad urbana de configurar calles y plazas. El nombre se lo debe al entonces Ministro de Trabajo José Antonio Girón.


Las aceras, por lo general, están arboladas y bien cuidadas.
La arteria principal del barrio de Girón es la avenida de los Cerros, que atraviesa de este a oeste el barrio, y es la entrada y la salida más importante hacia el centro de la ciudad. Perpendicular a ésta se encuentra la avenida de las Contiendas, principal travesía en los tránsitos norte-sur.
En la zona norte hay una cierta actividad de desarrollo urbanístico, con nuevas promociones como “Las Cumbres”.
El barrio Girón es eminentemente residencial. No se encuentra ninguna industria relevante, y la actividad comercial se reduce a algunos establecimientos para cubrir las necesidades básicas. Hay dos centros educativos, el Instituto Politécnico Cristo Rey y el Colegio Público M. Teresa Íñigo de Toro, así como una zona destinada a uso deportivo.
La mayor parte de la extensión del barrio está ocupada por la zona verde del cerro de las Contiendas, área en donde se encuentra el nuevo Cementerio Municipal de Valladolid “Las Contiendas”.




Los Inicios
Los primeros pobladores del barrio tuvieron que luchar contra multitud de vicisitudes tales como la carencia de las más elementales necesidades: luz, agua potable, calles asfaltadas, transporte, servicios... y eran un proyecto las escuelas y la Iglesia.
Las peripecias sufridas para poder llegar hasta el barrio, cada día, desde el centro, tras la jornada laboral o escolar. Solamente el simple hecho de cruzar el río Pisuerga, cuando únicamente existían, por un extremo el Puente Mayor y por el otro el Colgante, era una auténtica odisea, hasta que años más tarde se hizo el de Poniente y una carretera, que aunque no era muy buena, servia de enlace en línea recta con el centro de la ciudad.

Este era el penoso estado de las calles en los años 70

Solo había una línea de autobús urbano, que finalizaba en el Canal de Castilla, luego., un largo camino hasta casa y penalidades (principalmente en Otoño-lnvierno) cuando anochecía y por los caminos te llenaban de barro ó polvo, calor ó lluvia, dependiendo de la climatología.
Debido a la mala fama, con la que contaba, los taxistas ponían pegas cuando se les necesitaba, se oían comentarios como: "la pequeña Rusia... "la pradera sin ley”..pero pocos sabían ó comprendían el porqué, ignoraban que la administración había provocado o impulsado enfrentamientos familiares, algunas veces se producían, al meter a tres familias distintas en la misma casa, con situaciones precarias, bajo nivel cultural y económico.

El Cine Castilla, cerrado desde hace varios años

El mal estado de las calles sin asfaltar y carentes de alumbrado, baches, mal alcantarillado, que provocaba que las calles se inundaran. Algunos vecinos se unieron, para ir a los organismos oficiales, a preguntar el porqué de ese abandono... después de muchos desaires y visitas, hasta el año 1 973, no se incluyó, a Girón, en un proyecto del Ayuntamiento de urbanismo de barrios, de esa forma llegó el primer arreglo o parcheo de las calles.
Uno de los problemas que los vecinos de Girón han tenido que soportar a lo largo de muchos años, han sido los generados por el envejecimiento de la red de agua potable, (falta de presión en las viviendas, continuos cortes de agua, reventones de tuberías, etc.)
La situación en el año 90 era insufrible en algunas zonas del Barrio principalmente en la zona alta. En este año se consiguió que el Ayuntamiento acometiera la renovación de la red de tuberías en una primera fase, en las calles Panorama y Escalinata.



En Julio del 93 comienzan las obras para renovar toda la red de agua potable. Hasta la primavera del año 94 el Barrio Girón estuvo completamente levantado, con zanjas y maquinaria por todas las calles.
Unido a las obras del agua potable estaba la canalización del gas natural. Había que aprovechar que se iba a levantar el Barrio) para que Gas Valladolid acometiera a la vez sus canalizaciones.
La cosa no fue fácil, pues a Gas Valladolid había que convencerle de la rentabilidad de su inversión en el Barrio. Después de varios sondeos, reuniones y asambleas, se comprobó que la demanda de los vecinos de Girón en canalizar el gas a sus viviendas se podía aproximar al 80%, como así fue en realidad.
En la primavera de 1.993 comienzan a trabajar las empresas instaladoras de las canalizaciones exteriores. Todo vecino que lo deseó pudo tener en su vivienda la acometida por un coste de 49.910 pesetas. En agosto del mismo año consumen gas natural los primeros vecinos, haciéndolo el resto de los usuarios en la primavera del año 94.

La Actualidad
Actualmente es de resaltar la evolución tan importante que ha tenido el Barrio Girón. Por un lado urbanísticamente no se parece en nada la actual situación (calles bien asfaltadas, jardines en calles y plazas, alumbrado público, etc.), a la primitiva urbanización del barrio.


En las viviendas cuya calidad de construcción fue ínfima, hoy se pueden ver una mayoría de viviendas muy arregladas y que nada tienen que envidiar a las del resto de la ciudad, con el máximo de comodidades y en su conjunto con un nivel aceptable de calidad de vida.

Por otro lado es reseñable y no menos importante la evolución sociológica experimentada por los vecinos de Girón. Ha pasado de ser uno de los barrios con más problemas de marginación y convivencia, (en la actualidad se mantienen casos aislados de marginación) a disfrutar de una buena convivencia entre vecinos, siendo esto un detalle a destacar.


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-Fotografías e información cortesía de Jorge de la Fuente.

17/12/09

El Portillo de la Merced


Antes de la creación del tunel de las Delicias el paso natural hacia la carretera de Segovia, arteria esencial de esta parte de la ciudad, era el Portillo de la Merced, donde estuvo el convento de la Merced Descalza hasta la remodelación urbanística impuesta por la llegada de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.
Allí, entre la calle de Labradores y la de Segovia se instaló un paso a nivel, puerta principal de entrada y salida de la barriada que no tardó en sufrir las consecuencias del progreso del ferrocarril y de las imprudencias humanas. Unas veces porque el guardabarreras no estaba y otras, las más, porque la gente no tenía paciencia para esperar a que hubiera pasado el convoy, el Portillo de la Merced se convirtió en un punto negro y trágico que se cobraba vidas humanas con harta frecuencia.

Antiguo convento de la Merced Descalza

Las constantes maniobras que realizaban los trenes obligaban a cerrar constantemente el paso a nivel del Portillo de la Merced a los carros y coches que circulaban en dirección a Segovia, los peatones, que en su mayoría eran obreros de la Estación, pasaban por los huecos que dejaban momentáneamente. El alcalde Federico Santander, en 3 de junio de 1921, informa a la Corporación de las gestiones que ha realizado en Madrid con respecto a la construcción de una pasarela para peatones en el Portillo de la Merced: Solicitó de la Compañía del Norte el auxilio necesario para su construcción encontrado solo una acogida cortés. Cosa contraria con el ministro La Cierva, quien ofreció 10.000 pesetas para su construcción. Se aprueba el pliego de condiciones en 16 junio de 1922 y se adjudican las obras a Agustín Herrera. Cuando se fue a inaugurar la pasarela de la Merced, no se puede hacer por no haber colocado el contratista la barandilla, han transcurrido seis meses desde que debía haberse terminado. El contratista se resiste a ejecutar las obras necesarias para dejarla en condiciones de ser recibida. En febrero de 1924 el contratista ha desaparecido, el publico la está utilizando y todavía no ha sido recibida, se debe de impedir.

Portillo de la Merced según el plano de Bentura (con B) Seco

La construcción de la pasarela para peatones sobre el ferrocarril en el Portillo de la Merced originó constantes problemas durante más de diez años: desaparición del contratista Agustín Herrera, abandono de la obra, fallos en la construcción, rescisión del contrato. El Ayuntamiento no hizo la recepción definitiva de la obra, el contratista acudió al Supremo y perdió el pleito, la Corporación le requirió para que se presentase, y no lo hizo. La pasarela es inadecuada y peligrosa, nadie la usa. Las reparaciones se harán con la parte que falta de pagar al contratista. En septiembre de 1932 el Ayuntamiento decide que colocando un alumbrado toda la noche es útil la pasarela. Se le da el nombre de Campuzano, edil fallecido hace años. En el momento de ir a abrirla al público, los técnicos municipales detectan que la barandilla tiene unos huecos grandes que constituyen un peligro para los niños, el ingeniero ha dicho que si se cerrasen quedaría afeado el conjunto. La Corporación decide que es preferible esto a que los niños se caigan a los trenes. En mayo de 1952 se inaugura el paso de peatones bajo el ferrocarril en la calle Labradores y en marzo siguiente el de vehículos. La pasarela, que no llegó a utilizarse, se instala en el Canal de Castilla para comunicar La Victoria con Fuente el Sol.

 
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