29/9/10

La desaparecida Iglesia del Val

Aspecto que presentaría la plaza si no se hubiese derribado la iglesia

En la zona en la que se levanta el castizo Mercado del Val, único superviviente de los tres de similares características que tuvo la ciudad. En la plaza donde está el mercado se alzaba la iglesia de Nuestra Señora del Val, de la que tomó el nombre. Se trataba de un pequeño templo de una sola nave, donde los plateros de la vecina calle de la Platería, constituidos en cofradía bajo la advocación de san Eloy daban culto a esta Virgen, según Antolinez, muy popular en la ciudad.

Según un dibujo de Ventura Pérez

Con base en el único dibujo que existe, obra también de Ventura Pérez se ha intentado reconstruir la iglesia del Val. Se trata de una imagen confusa y la falta de descripciones escritas de su aspecto ha hecho difícil la labor. ¿Son pinturas semejando jaspes los “berretes” que aparecen en el arco de la puerta y en las pilastras…? ¿Qué hornacina es ésa que se mete en el ventanal…? Y sobre todo, ¿es un donante el sujeto que aparece “levitando” a la derecha del rótulo? Da la impresión de que la iglesia fue instalada reformando un antiguo edificio del siglo XV o principios del XVI, a juzgar por la moldura que enmarca la puerta de medio punto de grandes dovelas. Dado que no disponían de una hornacina para la imagen titular, pondrían sobre la puerta una tabla de pintura, quizás cerrada con una verja.

Algunos autores sitúan la iglesia la iglesia del Val en la misma esquina con la calle Zapico, pero en el plano de Bentura Seco se ve perfectamente que estaba mucho mas al centro la plaza

Tampoco se ve muy bien si la inscripción y el supuesto donante están pintados directamente en la pared o forman un solo exvoto postizo junto con la hornacina. En el año 1702, según Canesi, se reedificó (o reformó) la iglesia haciéndose la fachada “toda de piedra labrada”, pero conservando el rótulo. En cuanto a los materiales, pues las pilastras y el cuerpo bajo de la fachada parecen estucados y pintados, por lo que no parece lógico que fuera toda de piedra.

-Fuente del texto y las fotografías: Rincones con Fantasma (Juan Carlos Urueña Paredes). ISBN: 84-95389-97-5


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