12/11/11

La voladura del Puente Mayor

Fotomontaje de Juan Carlos Urueña Paredes

Por Juan Carlos Urueña Paredes
Se trata de una de las voladuras que sufrió el Puente Mayor durante la guerra de la Independencia. Los franceses huyen acosados por las tropas de Wellington.
El testimonio más conciso de las voladuras, nos lo dejo escrito don Hilarión Sancho en su Diario de 1812: Mes de julio “Dia 29, hubo una gran conmoción entre los franceses para evacuar esta ciudad, lo que ejecutaron por la tarde, y lo mismo los afrancesados; los últimos que quedaron volaron el primer ojo nuevo del puente mayor, aunque no del todo”… “ El 7 de septiembre volvieron a escapar los franceses por el camino de Cigales, habiendo volado lo que quedaba del ojo del puente”.
Localizar el ojo que fue volado en primer lugar resulta difícil. La única pista que da es cuando lo califica como “nuevo”. La reparación más importante que sufrió el puente inmediatamente anterior a la crónica, fue la efectuada en 1796 que subsano los daños de un arco que “con las avenidas del agua ha sufrido una quiebra de mucha consideración”. El arco fue reconstruido y puede ser al que se refiere don Hilarión, pero desgraciadamente la noticia tampoco dice que arco fue.
Sigue don Hilarión: “El 29 de dicho octubre se retiraron nuestras tropas poniéndose a salvo volando el puente de Cabezón, el de Simancas y el segundo ojo del Puente Mayor de nuestra ciudad”. Cuando dice “el segundo ojo”, debe referirse a que fue el siguiente en ser volado, no al espacio que ocupaba. Aquí nos planteamos si los ojos volados fueron contiguos, y parece ser lo lógico si lo que se buscaba era aumentar el estropicio.
Ante la falta de datos, recurrimos al examen visual. Efectivamente, los arcos cuarto y quinto contando desde el lado de la playa son modernos, de medio punto y no apuntados como los medievales. Y aunque hay más arcos reformados, estos parecen haber sido hechos en una misma actuación. ¿Serian los reconstruidos por el cantero Yrure catorce años después? Suponemos que si, y hemos hecho la recreación siguiendo esta hipótesis. Como dije, nos basamos también en la fotografía tomada escasas décadas después de producirse este episodio.
No falta tanto para celebrar el bicentenario de la liberación de Valladolid, y sería precioso si el Ayuntamiento recreara en vivo este suceso histórico, asunto fácil si se cuenta con la ayuda de las asociaciones que reviven cada año la batalla del Moclín en Rioseco.
http://www.medinaderioseco.com/actualidad/index.shtml?idboletin=335&idseccion=8922

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