30/1/11

La calle Colón


De las calles de Velardes y Don Juan Mambrilla hasta la iglesia parroquial de la Magdalena hubo, desde tiempos muy antiguos, dos calles que en el plano de Bentura Seco (con B) de 1738 se titulaban “ancha de la Magdalena” la más occidental y “Angosta” la oriental. De ellas se conserva actualmente la acera de la derecha de la última.

Las calles citadas según el plano de Bentura Seco de 1738

Como esta era muy estrecha, según su título deja traslucir, y tampoco muy ancha la así calificada de la Magdalena, que quedó con el nombre oficial de la Magdalena, y la otra con el de Templario, el Ayuntamiento, previo el correspondiente expediente formulado en 1886-1889, se acordó el derribo de las casas comprendidas entre ambas calles y, formar de las dos una sola vía, más amplia y regular, como prolongación de lo que se llamaba plazuela del Duque.


A la calle de la Magdalena se la varió el rótulo por el de “calle de Colón”, por acuerdo municipal de 1º de noviembre de 1854, por haber indicado un señor, muy equivocadamente, por cierto, que en una casa de la referida vía había fallecido el ilustre navegante el 20 de mayo de 1506 (cuando actualmente se sabe que el óbito ocurrió en el desaparecido convento de San Francisco), si más razón que la casa había sido de un señor de cierta significación, Don Diego de Colón, que ningún parentesco tuvo con el primer Almirante de las Indias, y siendo, realmente, la propietaria de la finca la esposa de Don Diego.

Calle Colón en la actualidad

Hasta se puso en la fachada de la casa, me parece que en 1892, una lápida de mármol que recordaba el fallecimiento de Don Cristóbal Colón.
La iniciativa de un grupo de intelectuales y universitarios impulsaron al Ayuntamiento de Valladolid a acometer la compra de un solar y edificar un museo que recordase la figura del almirante. La Casa Museo de Colón es un centro museístico en el que se encuentran documentos y recuerdos de la figura del descubridor de América. Además es la sede del Centro Cultural y Casa del Americanismo de Valladolid, un centro de investigación y estudio de la historia de la América colombina.

Casa Museo de Colón

Por estas calles debió de estar situado el convento de los caballeros templarios, que ocuparía también parte de la hoy calle del cardenal Mendoza.


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25/1/11

Cadetes vs Estudiantes. Los disturbios de 1872


Por Celso Almuiña Fernández
En febrero de 1872, los estudiantes universitarios protagonizan un curioso incidente con los cadetes de la Academia de Caballería. Todo empieza por un hecho trivial: un estudiante y un cadete pretenden los amores de una señorita vallisoletana. Y ambos en vez de procurar ganársela respectivamente, deciden apartar al rival no de muy buenas formas. El hecho trivial aumenta como bola de amor. El puntillismo, un exagerado espíritu de cuerpo y de “honor” lleva a los cadetes a un lance peligroso y desproporcionado: perseguir montados a caballo y sable en mano a los estudiantes por todo el Campo Grande (8 de febrero). El claustro apoya a sus alumnos y censura la acción de los cadetes, que bien pudo acarrear desgracias. El coronel-director (Gabriel Baldrich) se pone del lado de los suyos y envía al Ayuntamiento un escrito muy poco diplomático, partiendo del hecho de que los cadetes tenían razón, y si las autoridades civiles no sujetaban a los suyos, él consentiría que el elemento militar tomase la justicia por su mano. El Ayuntamiento considera intolerable tal actitud y pide al gobierno la separación del general Baldrich. El concejal Eladio Quintero ( demócrata) se muestra indignado, celoso defensor de la esfera civil. El gobernador Pedro Ollero Cánovas es ciertamente mucho más conciliador e igualmente las autoridades académicas. Al final todo se soluciona con unas copas y dulces compartidos. Lo que no sabemos es si ambos donjuanes en aras de la concordia y de dejar la partida en tablas renunciaron voluntariamente a la mano de doña Leonor (como suele decirse)
El hecho en sí puede ser una pura anécdota, pero no las implicaciones. Prácticamente toda la ciudad toma partido. El grueso de la prensa, salvo “El Museo” por razones personales, está a favor de los universitarios. Una oleada de antimilitarismo recorre la ciudad (el tema de las quintas sigue pendiente y preocupante: la guerra de Cuba sigue demandando quintos desde octubre de 1868).

-Fuente: Valladolid en el siglo XIX. ISBN: 84-395-4289-9

23/1/11

Benigno de la Vega Inclán

(Valladolid 1858- Madrid 1942). Pocas personas tuvieron, al comienzo del siglo pasado, una visión tan cabal como Benigno de la Vega de lo que debía ser el turismo como motor de la cultura y de la economía. Ambos, desde luego –cultura y economía–, con un claro orden de valores establecido bajo los criterios del bien común y del orgullo por lo propio.

Asociación del fomento del turismo. Dibujo de Retuerto 1928
El vallisoletano Benigno de la Vega-Inclán, Marqués de la Vega- Inclán, primer Comisario Regio de Turismo de España, dedicó gran parte de sus esfuerzos en recuperar y difundir el patrimonio histórico y artístico español. Fue una de esas escasas excepciones que supieron trabajar anticipándose a las tendencias o a las modas y tratando de evitar los errores de la precipitación o de la inercia.

Asociación del fomento del turismo. Reproducción de una ejecutoria de la Chancillería. Por el pintor vallisoletano San Juan

Su prioridad fue siempre la conservación del patrimonio, no como un ejercicio nostálgico, sino como motor de una economía de futuro y como factor positivo para la propia estimación. La previsión de que esa actitud sería considerada como un ejemplo y que traería como consecuencia natural el aumento del número de personas interesadas en conocer y visitar ese patrimonio, daría origen al segundo valor en su orden de preferencias: la actuación sobre monumentos, entornos y paisajes con un enorme conocimiento, respeto y sentido común.

Folleto turístico-estadístico mostrando los dos recursos
de la provincia, los monumentos y la agricultura

De las consecuencias que su actitud generó al frente de la Comisaría Regia se beneficiaron personas, instituciones, edificios históricos y conjuntos monumentales. De su experiencia, sabiduría, intuición y buen gusto podrían hablar la Alhambra, el parador de Gredos, la casa del Greco, el Museo Romántico o la casa de Cervantes en Valladolid.

Valladolid. Cartel de Semana Santa

Un ejemplo irrepetible pero digno de imitar, pues se establecía sobre una jerarquía de valores en la que el patrimonio o la historia de una nación (es decir, el bien común) prevalecían sobre intereses económicos circunstanciales, escudados en la teoría –absolutamente errónea, según fue demostrando la evolución del siglo xx– del “progreso a toda costa”.

-Fuente: Diseño gráfico en el comercio de Valladolid. ISBN: 978-84-613-5191-6
D.L.: VA-934-2009.Fundación Joaquín Diaz


15/1/11

El curioso periplo de los restos del conde de Gondomar


Junto a San Gregorio se erige la Casa del Sol y la iglesia de san Benito el viejo, fundaciones de Diego Sarmiento y Acuña, conde de Gondomar. Este noble poseyó una magnífica biblioteca. Escribió Sangrador:

“Se cuenta que este caballero estando de embajador en Inglaterra, suplicó repetidas veces al rey le permitiese regresar… porque temía morir…entre protestantes…Habiendo vuelto a Valladolid, murió. Su cadáver fue primeramente depositado en la bóveda de la iglesia, con un hijo suyo de corta edad. Convertida la iglesia en almacén de utensilios de guerra, fue extraído el ataúd y trasladado a una panera; desde allí, después de algunas profanaciones, paso a ocupar el hueco de una chimenea, y por último desde este sitio pasó otra vez a la iglesia donde le vi no hace muchos años abandonado. Es muy extraño que los Sres. Conde de Gondomar, sus sucesores no hayan tratado de colocar estas dos momias en un sitio más decoroso. Si D. Diego de Sarmiento hubiera muerto entre protestantes, sus cenizas hubieran sido indudablemente más respetadas".

Casa del Sol

Restos del Conde de Gondomar y su hijo

En la ilustración los restos del conde de Gondomar en una foto tomada cuando se devolvieron a su tumba en 1991 tras la restauración de San Benito el Viejo, desde la iglesia de San Martín. A su lado en el ataúd se puede ver la parte inferior de la momia de un niño que, según la “Historia de Valladolid” de Sangrador, corresponde a un hijo suyo

12/1/11

El Cementerio del Carmen


La real cédula de Carlos III, promulgada en 1787, que obligaba a los ayuntamientos a crear cementerios públicos fuera de las ciudades, con la pretensión de desterrar la arraigada costumbre de utilizar con este fin las parroquias y conventos del interior de la ciudad, tuvo en Valladolid muy tardía aplicación, pues no será hasta 1833 cuando se cree el que será cementerio general del municipio. El proyecto original, que ocupa parte de las huertas del Convento de los Carmelitas Descalzos (del que nos ha quedado su iglesia), expropiadas en la Desamortización, se ejecutó con premura y por imposición militar.

Reconstrucción aproximada de la portada de la iglesia de San Gabriel, cuya parte inferior sirve hoy de puerta del Cementerio del Carmen (Fotomontaje de Juan Carlos Urueña Paredes)

Este traslado provocó un fuerte rechazo en la gente, pues les peraeía mal "dejar" en lugar tan alejado a sus muertos. Por eso se insistió tanto en "sacralizar" el terreno, y para dejar claro su caracter religioso se construyó un cementerio civil. Pese a todo, la costumbre de adornar y decorar lujosamente los enterramientos no decayó. Las sepulturas antiguas de las personas pudientes se levantan en el cementerio como pequeñas capillas, con su altar, su lamparilla y su puerta cerrada con verjas. Los menos adinerados cierran también con rejas el espacio de la sepultura. Algunos de los panteones de la zona antigua del cementerio constituyen hoy en día verdaderas obras de arte. Un paseo por ellos resulta un auténtico deleite para la vista y un sosiego para el espíritu. El cementerio enseguida quedó equeño para la ciudad que experimentaba entonces el crecimiento de su incipiente desarrollo industrial.


El recinto original, que delimitan las tres puertas de la fachada principal, se ordena mediante una cuadrícula ligeramente deformada para adaptarse al perímetro existente, y en la que se enfatiza el centro con un marcado estrechamiento de los paseos. En 1839 se incorpora la portada clásica que procedía de la antigua iglesia de San Gabriel, de la que solo se reutiliza el cuerpo bajo.

El cementerio con su denominación primitiva

Las sucesivas ampliaciones se producen continuando la cuadrícula pero corrigiendo los iniciales problemas de ortogonalidad mediante paseos de ancho variable. En el más grande de ellos, que se articula con rotonda hacia la mitad, es donde la ciudad decidió a principios de siglo honrar a sus hijos predilectos.


La monumentalidad de este paseo principal, a la que no es ajena la plantación de cipreses, sirve de justo contrapunto al aire recogido e intensamente románico que se respira en el resto del recinto histórico; donde la profusión de cipreses y mausoleos, exagerada por la ligera curvatura de los paseos, nos evoca ciertas recreaciones piranesianas.


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-Fuente: Monumentos civiles de la ciudad de Valladolid. J.J. Martín González. ISBN: 84-500-8462-8

10/1/11

El grabado de Valladolid de Anton Van der Wyngaerde

Reproducción del original de Carlos Adeva (www.carlosadeva.com)

Las vistas y planos del Valladolid histórico no son tan antiguos como los de otras ciudades europeas. Es un dato común en España, salvo contadas excepciones. De todas formas, la villa mereció uno de los grabados del famoso Atlas de Braun Civitates Orbis Terrarum y fue dibujada también por Antón van den Wyngaerde. El siglo XVI tardío, por tanto, proporciona las dos primeras imágenes de Valladolid. El plano de Bentura Seco (con B) de 1738, constituye el tercer hito de una historia gráfica que antes de finalizar el siglo XVIII suma el trabajo de Antonio Ponz.
Anton Van den Wyngaerde, también Anton Van der Wyngaerde o Antoon van den Wijngaerde, conocido en España como Antonio de las Viñas o Antón de Bruselas, fue un dibujante paisajista flamenco del siglo XVI, que recorrió España a partir de 1561, dibujando una colección de 62 vistas, detalladas y meticulosas, de pueblos y ciudades, por encargo de Felipe II, a cuyo servicio estaba desde 1557.
No fue el único; es posible que coincidiera en su viaje con Joris Hoefnagel, también flamenco, que recorre España entre 1563 y 1567 y realizó dibujos para las Civitates Orbis Terrarum de Braum-Hogenberg, que en algunos casos, como el de Toledo, representan vistas complementarias, menos meticulosas, pero más espectaculares y escenográficas. Richard Kagan propone que fueron influidas por las de Wyngaerde.
No se publicaron hasta 1969 por el profesor Haverkamp-Begemann.

Hacer click sobre la imagen para ver el grabado completo

Al comentar la precisión con que Van den Wyngaerde retrató Valladolid desde la Cuesta de la Maruquesa, José Luis Sainz Guerra señala que entre los múltiples edificios identificados o identificables se hallan algunos del casco antiguo de la ciudad. Cita el Palacio donde nació Felipe II, los conventos de San Quirce y Santa Catalina, y la capilla de los condes de Fuensaldaña, aneja a San Benito. No son muchos, y sobre todo sólo estos dos corresponden al viejo perímetro. Como en los tiempos actuales ha sucedido con la ciudad moderna, parece que la ciudad del umbral de 1600 también había hecho "enmudecer" los vestigios de la Antigua.

-Fuente: Wikipedia y Conocer Valladolid. III Curso de Patrimonio Cultural 2009/2010. ISBN: 978-84-96864-52-8. Artículo de Pascual Martinez Sopena

8/1/11

Ruta turística "Ríos de luz"

Foto: Info .Valladolid.es

La nueva ruta turística discurre por una treintena de monumentos y lugares emblemáticos de la ciudad que han sido objeto de dos planes de renovación del alumbrado ornamental con la instalación de luminarias de tipo LED que permiten, según ha apuntado el alcalde, Francisco Javier León de la Riva, un ahorro del 44,5 por ciento.
El proyecto de iluminación 'Ríos de Luz' se ha ejecutado con financiación procedente del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local de 2010, con una inversión de 1.357.000 euros.
La ruta incorpora a edificios que ya contaban con este tipo de iluminación, como la Iglesia de San Pablo o la Catedral y la iglesia de Santa María de la Antigua, que lo estrenaron el pasado mes de septiembre. Así, se ha renovado la iluminación en 9 monumentos que ya estaban iluminados y se ha incorporado a 14 más.
El proyecto 'Ríos de luz' aporta también una simbólica reintegración del río Esgueva en la ciudad, pues la ruta recorre el curso original por el centro de la capital. La instaladora vallisoletana ELPA y los fabricantes Indal y Philips han llevado a cabo el proyecto en el que se ha apostado por utilizar iluminación arquitectónica LED de alta eficiencia energética.




Los edificios y monumentos han sido iluminados respetando su singularidad pero priorizando el criterio de la sostenibilidad. Así, se ha revisado y en la mayoría de los casos reducido, el nivel de iluminación de los monumentos y su entorno, permitiendo un importante ahorro energético para la ciudad, tanto en potencia instalada como en mantenimiento. En concreto, la potencia total instalada era de 108,384 Kilowatios, y se ha reducido a 60,25, lo que supone un ahorro energético del 44,5 por ciento, pese a que se ha pasado de 15 edificios iluminados a justo el doble.
Así, y a modo de ejemplo, comparando la iluminación anterior con la desarrollada en este proyecto, los ahorros energéticos en Plaza Mayor son del 84,73%, en la Academia de Caballería del 60,43% y en el Teatro Calderón del 59,16%.


VIERNES, SÁBADOS Y FIESTAS.
A partir del 8 de enero de 2011, todos los sábados, también a partir de las ocho de la tarde, está programada una visita guiada por esta misma ruta, con un precio general de 3 euros y una tarifa reducida, para mayores de 65 y menores de 14 años, de 2 euros. El resto del año, la iluminación ornamental se limitará a los viernes, los sábados, las fiestas patronales y conmemoraciones especiales.
Para poder participar en todas las visitas turísticas guiadas que se han organizado, es necesario inscribirse en el Centro de Recursos Turísticos de la Acera de Recoletos o llamando al teléfono 983 219310.
El proyecto, según León de la Riva, atraviesa y conexiona diferentes áreas del centro de Valladolid a través de un recorrido lumínico. Cada área engloba a los edificios y monumentos, así como las calles y plazas del entorno.
En lo que respecta a las gamas cromáticas que han sido empleadas en la nueva iluminación, el verde azulado será el utilizado para el trazado urbano, en alusión al curso fluvial original del Esgueva; y el color institucional burdeos violáceo, identificativo de la ciudad de Valladolid, para los edificios con usos culturales.

Foto: Luís Laforga (europa press.es)

En cuanto a los templos e iglesias incluidos en la Ruta, se ha tenido en cuenta el color litúrgico. Así, en el tiempo de Adviento, Cuaresma y Difuntos, será el morado el que adorne las torres de las iglesias; el blanco, en Pascua, Navidad y festividades; el rojo, en Domingo de Ramos, Viernes Santo, Pentecostés, Apóstoles y Santos Mártires; y por último y en tiempo ordinario, el verde.
Las acciones realizadas en el marco del proyecto de iluminación han consistido en ordenar y armonizar el entorno, unificando temperaturas de color, reduciendo los niveles lumínicos y potenciando "la sombra" para obtener paisajes lumínicos nocturnos más efectistas.
Los edificios y monumentos se han iluminado de acuerdo a sus características particulares, pero manteniendo un criterio, en cuanto a las técnicas empleadas, que unifica toda la actuación.
La ruta comienza en el Monasterio de San Benito, con luces tanto en la iglesia como en la fachada del Patio de los Novicios y en la del Patio Herreriano. También se puede ver la novedad en el cercano Archivo Municipal, en la Iglesia de San Agustín, la Iglesia de San Miguel y San Julián y el Palacio de Fabio Nelli.
Como espacio con mayor número de monumentos iluminados destaca la Plaza de San Pablo. Desde el Palacio Real, la fachada hispano-flamenca de la Iglesia de San Pablo, el Palacio de Pimentel que, el Palacio de Villena, los muros laterales del Colegio de San Gregorio y la Casa del Sol están también iluminados.
El recorrido sigue con la Iglesia de San Martín, que hasta ahora no contaba con alumbrado ornamental, el lienzo de la muralla medieval, la Iglesia de las Angustias y la Catedral, el Teatro Calderón, las ruinas de la antigua Colegiata y la Catedral. Ya en el corazón del centro urbano, después del Pasaje Gutiérrez, iluminado en su interior, se seguirá con la Iglesia del Salvador y, desde allí, pasando por la Plaza de Fuente Dorada, llegar hasta la Plaza Mayor.
Asimismo, se han iluminado las fachadas de las Salas de Exposiciones de Pasión y Francesas, al igual, que las iglesias de Santiago y San Lorenzo. La luz invitará a cruzar las aguas del Pisuerga por el Puente de Isabel La Católica hasta llegar a la Plaza del Milenio, que también contará con una iluminación especial a partir de su iluminación prevista para primavera de 2011.
Ya en el Paseo de Zorrilla, la luz permitirá disfrutar de la Academia de Caballería, para concluir en el Centro de Recursos Turísticos y el Campo Grande.

-Fuente: Europa Press



6/1/11

El linchamiento de Miguel Ceballos

Las turbas enfurecidas acabaron con la vida del comandante Ceballos
en las inmediaciones del Campo Grande

Por Celso Almuiña Fenández
Durante la invasión napoleónica y cuando ya se tienen noticias –muy alarmistas- acerca del ejército francés, que al mando de Lassale, se encamina desde Burgos a Valladolid, cometiendo una serie de tropelías, tiene lugar el día 9 de junio de 1808 el linchamiento de Ceballos. Claro exponente de la exaltación popular, corroboración y aviso al mismo tiempo para todo el que fuese tachado de “traidor”.
Aunque el caso Ceballos aparece recogido en todo tipo de crónicas e historias, es Sangrador quien con más realismo y dramatismo narra los hechos (mientras las tropas vallisoletanas se dirigen hacia Cabezón):
“se mancilló el glorioso alzamiento de Valladolid con un horrendo y abominable asesinato, cuya memoria será siempre un feo lunar en la bien adquirida reputación de sensatez y cordura que siempre ha distinguido a esta pacífica ciudad. Don Miguel de Ceballos, director del colegio de Artillería de Segovia no pudiendo resistir con ventaja a las tropas francesas (mandadas por el general Frere) se vio en la precisión de abandonar aquella ciudad, dejándola a merced de los enemigos.
Al llegar Ceballos a las inmediaciones del pueblo de Carbonero fue hecho prisionero por los paisanos, quienes atribuyéndole la pérdida de Segovia le condujeron con toda la familia a Valladolid (residencia del Capitán General).

El Vía Crucis de Miguel Ceballos

Entró en esta población por el Portillo de la Merced a las seis de la tarde del día 9; mas al desembocar por el callejón de los Toros del Campo Grande, fue reconocido por algunos curiosos que había en aquel sitio, con motivo de la instrucción de los nuevos alistados, y a las voces que éstos dieron de muera el traidor (fatídico calificativo y en boca de los nuevos alistados) una nube de piedras disparadas por la muchedumbre le precipitan del caballo en que venía montado; al verle en tierra le acometen por todas partes, sin ser bastante a contenerla los esfuerzos que hacían los paisanos que a su mando venían custodiándole. En vano el presbitero Prieto trata de liberar a la víctima de las feroces manos de la sanguinarias turbas pidiendo confesión para aquel desventurado caballero; pues aunque logró con éste religioso pretexto retirarse con el acongojado Ceballos al portal de una casa, fue invadido aquel último asilo por un soldado portugués que entrando precipitadamente, sin poder aquel piadoso clérigo impedirlo, atravesó con la bayoneta su ensangrentado cuerpo.
A un alarido de aquella desordenada plebe, se arrojaron sobre aquel lívido cadáver del infortunado Ceballos y le llevaron arrastrando por la calle Santiago, distinguiéndose particularmente en este asesinato, por su crueldad mujeres despreciables que aún pudieran señalarse por sus nombres.



Otra escena no menos triste se representaba en el coche donde venía la familia Ceballos; su desconsolada esposa, en su mortal congoja, pedía con lastimero acento venganza al Cielo por tan enorme crimen, más tan justas quejas fueron reprimidas por los insultos del despiadado populacho que rodeaba al coche, y que no satisfecho con la sangre vertida intentaba derramar otra más inocente que la primera. Personas de influencia interpusieron su mediación, y a duras penas pudieron arrancar el coche del sitio de la catástrofe y conducirle con seguridad a las Casas Consistoriales”.
Algún otro aspecto complementario sería la rapiña del populacho: le dejaron en medio de la calle (algunos aventuran que le echaron al río), “habiéndole recogido el vestido y porción de onzas de oro que el traía contadas”.
Este execrable linchamiento, puede servirnos para conocer el grado de exaltación del pueblo vallisoletano (y portugueses) y la hipersensibilidad reinante en el ambiente hacia los “traidores”.

-Fuente: Historia de Valladolid (Valladolid en el siglo XIX). ISBN: 84-398-4289-9

3/1/11

Valladolid tiene su Monopoly


Desde noviembre de 2008 las calles más emblemáticas de la ciudad de Valladolid forman parte de las propiedades inmobiliarias que se pueden adquirir en el famoso juego de mesa Monopoly, gracias al lanzamiento de una versión vallisoletana.
La Plaza Mayor, la Acera Recoletos, la Calle Santiago o el Paseo Zorrilla son algunos de los lugares entre los que podrán elegir los jugadores
Entre las propiedades más caras también se sitúan el Paseo Zorrilla y el de Isabel La Católica, la Plaza de San Pablo, la de España y la de Portugalete, la Avenida de Salamanca y las calles Duque de la Victoria y Miguel Íscar.
En el lado opuesto, el de las propiedades más baratas, se sitúan la Real Chancillería de Valladolid , el Paseo de Filipinos, el parque del Campo Grande la Plaza de San Miguel o la Calle de San Benito.



La capital vallisoletana se convertía con su versión de Monopoly en la duodécima ciudad española en tener el popular juego, tras Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca, Sevilla, Valencia, Vigo y Zaragoza.
Asimismo, se incorpora a la red de ciudades de todo el mundo que cuentan con su versión local del juego, como Atenas, Hong Kong, Londres, Nueva York, París, Roma, Shanghai o Sydney.
El juego se puede adquirir principalmente en los establecimientos comerciales de Valladolid,y también en algunos puntos turísticos del resto de España como aeropuertos o estaciones de trenes y autobuses.

1/1/11

Napoleón en Valladolid. El asesinato de un soldado francés en el convento de San Pablo


Por Celso Almuña Fernández
Durante la invasión francesa de España en 1808, la acción combinada de los tres cuerpos de ejércitos españoles: sur, centro y norte (Blake) fuerza un repliegue general de los franceses. Ante este empuje formidable y sorprendente para todas las potencias coaligadas contra Napoleón, éste decide trasladarse a España, al frente de un formidable ejecito.
El día 8 de noviembre de 1808 Napoleón cruza el Bidasoa. Hasta el 6 de enero 1809 no llegará a Valladolid. Ese día entró (permanecerá hasta el 17) el Emperador en Valladolid por el Puente Mayor. Vino a caballo al frente de 1500 soldados de caballería y 2500 de infantería, con muchos coches y carros; no se le dio un viva, sino por los franceses y afrancesados, ni el pueblo se quitó el sombrero. Se hospedó en el Palacio Real, y hubo iluminación y cohetes. Hubo repique de campanas aunque no general. Y así también las dos noches siguientes.

Aunque no es el Puente Mayor lo parece, y nos da una idea de la estampa que se encontraron los vallisoletanos aquel 6 de enero

Al día siguiente, llamó ante sí a las autoridades eclesiásticas y seculares, a las cuales recibe con aspereza y “amonestó a todos para que aconsejasen a la tranquilidad”. Da orden de prender y ahorcar “a los revolucionarios”. Se prendieron como a 18/20 personas, de las cuales se ahorcaron a cinco “cuando iba a subir otra al patíbulo llegó el indulto del Emperador”. El resto desterradas a Francia. En esta misma línea para hacerse con el control de la ciudad, están otra serie de medidas, por las que conmina a los ciudadanos a delatar la existencia de “algún almacén de municiones, ropas o comestibles o de alguna especie de los ingleses”.
En el mismo sentido apunta la orden de que fuesen elegidos representantes populares par “jurar fidelidad al Emperador y al Rey, su hermano José, darle las gracias por haber librado a los vecinos de esta ciudad del saqueo e incendio a que por las ocurrencias anteriores eran acreedores, y ofrecer buen tratamiento y armonía a sus tropas; lo que así se verificó, siendo el juramento en la iglesia Penitencial de Jesús.

Plaza de San Pablo (a la derecha el Palacio Real y justo enfrente la Iglesia de San Pablo)

Valladolid no era una ciudad de fiar y prueba de ello es “el desgraciado incidente de San Pablo”. Altamente significativo, cuando entre el Palacio Real (aposento de Napoleón) y San Pablo –frente por frente-, hay una distancia que posiblemente no llegue ni a cien metros (Plaza de San Pablo). Prácticamente en las mismas “barbas” de Napoleón se va a asesinar a uno de sus soldados. El incidente además es “de los muy comunes por entonces. Este hecho vino a cambiar la buena disposición que se notaba en el ánimo del Emperador”.


Sucedió pues que el hortelano del convento de San Pablo, participando también de los sentimientos que animaban a los demás españoles contra el enemigo común, asesinó a un soldado del ejército francés en la misma huerta, y poco previsor para esconder su crimen arrojó el cadáver en la noria. Altamente resentido Napoleón de la perpetración del delito (y a un soldado de su guardia) fulminó en el día 8 de diciembre el decreto de supresión del convento y secuestro de todos sus bienes, como asimismo la sentencia de muerte contra el desventurado hortelano.


El suceso es altamente revelador hasta donde llegaba la enemiga y dónde radican los principales focos de resistencia a los franceses. Nos queda una duda: ¿estaba solo el hortelano o alguien más le acompañó? y, en último término, ¿es ejecutor consciente o inconsciente de esos núcleos de resistencia?.
Ante las noticias que recibe del Centro-Europa, Napoleón decide partir hacia aquellas tierra.
El día 17 de enero, a las seis de la mañana, parte en dirección a Burgos “cuyo viaje hizo a caballo con una increíble celeridad". Aquí dejó de gobernador al príncipe de Neufchatel (hasta el 25 de enero), al que sucede el mariscal Bessiéres, hasta el 15 de marzo, que será sustituído por el definitivo Kellermann.

-Fuente: Historia de Valladolid (Valladolid en el siglo XIX). ISBN: 84-398-4289-9
 
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