8/10/09

Parque del Campo Grande

Paseo Central

El Campo Grande es un gran jardín público ubicado en pleno centro de la ciudad de Valladolid. Tiene forma triangular, cuenta con 115.000 (11.5 ha.) de superficie y está limitado por la calle de la Acera de Recoletos, el Paseo de los Filipinos y el Paseo de Zorrilla. Su acceso principal se encuentra en la Plaza de Zorrilla, donde junto a una gran puerta de factura moderna se halla un escudo floral de la ciudad. El parque se encuentra cerrado en todo su perímetro por una sencilla verja que corre entre pilastras, con puertas en todos sus lados.

Su origen como parque o, más específicamente, como zona ajardinada, se remonta a 1787, aunque ya desde el siglo XV hay que considerarlo como un espacio urbano de gran importancia. Un aspecto notable del parque es la abundante población avícola. Repartidos por su superficie se encuentra una faisanera, una pajarera y un palomar, perteneciente al Club Colombófilo de Castilla, que hacen que los pavos reales, faisanes y palomas sean muy numerosos y se hayan convertido en los auténticos habitantes del parque. Tiene una gran variedad de árboles que constituyen un verdadero jardín botánico. Antes de su denominación como Campo Grande, por su considerable tamaño, se denominó Campo de la Verdad y posteriormente Campo de Marte.

Homenaje al "Fotógrafo del Parque Grande".
1994. Eduardo Cuadrado.Bronce.



Historia

La pretensión de los historiadores Juan Antolínez de Burgos y Matías Sangrador y Vitores de retrotraer el origen de Valladolid a la época romana les hace afirmar la existencia de un poblamiento o villa en el centro del actual trazado urbano, de tal manera que los restos que justificarían esa hipótesis estarían situados en lo que durante siglos se conoció como Puerta del Campo. Esta denominación hace referencia a una de las puertas que limitó la ciudad por su lado sur, desde finales del siglo XIII hasta el primer tercio del siglo XVII. Dicha puerta estuvo situada en la confluencia de las calles de Santiago y de Claudio Moyano, por lo que abarcaba la práctica totalidad del Campo Grande y de la Plaza de Zorrilla, además de los terrenos que hoy ocupa la Academia de Caballería.

Valladolid, siglo XIX

Según Antolínez en el año 1595, con motivo de la realización de diversas obras en las cercanías de la Puerta del Campo junto a los terrenos de la actual Academia de Caballería y del Hospital de los Desamparados o de la Resurrección (en lo que hoy es la Casa Mantilla) se descubrieron sepulcros:

«labrados de cantería y los cuerpos que en ellos estaban tenían todas las señales de ser romanos»

Antolínez sostiene también la existencia en todo el Campo Grande de enterramientos abovedados y el hallazgo de un aposento con mosaicos en las ruinas de la antigua muralla situada junto a la Puerta del Campo.

Si no se tienen en cuenta las teorías de Sangrador y Antolínez sobre la ocupación romana del Campo Grande, los primeros datos vinculados a la existencia de esta gran superficie indican que se configuró a partir de suelos agrícolas comunales. En realidad se trata de un típico descansadero, teniendo en cuenta el rango de Cañada Real del actual Paseo de Zorrilla. A lo largo de las cañadas, de vez en cuando, aparecen los descansaderos, que suponen un amplio terreno al lado de la cañada par apartar allí los ganados y hacer un pequeño alto en el camino y descansar. En este caso, es un descansadero hecho justo antes de entrar en la ciudad, de manera que reposarían allí los ganados y sus encargados.

A lo largo de varios siglos se celebraron en este recinto festejos y celebraciones de toda índole. Durante la Edad Media, fue conocido como Campo de la Verdad ya que era el lugar donde se desarrollaban duelos de honor y exhibiciones militares. En el año 1335 el rey Alfonso XI de Castilla organizó un torneo en el que combatieron los Caballeros de la orden de la Banda e incluso intervino el propio Alfonso XI disfrazado.

En el siglo XV, tuvo lugar un episodio bélico que formó parte de las guerras civiles que caracterizaron el reinado de Enrique IV de Castilla. Parte de los nobles castellanos se alzaron contra el monarca apoyando los derechos sucesorios de su hermano el Infante Alfonso de Castilla en contra de Juana la Beltraneja. En septiembre de 1464, la lucha entre los partidarios de Enrique y Alfonso se dirimió en Valladolid. Los rebeldes se apoderaron de las puertas y torres de la ciudad, a excepción de la puerta y la torre del Campo, que defendía el Merino Mayor de Valladolid Alonso Niño, que mantuvo su lealtad al monarca.

En la propia ciudad, Juan de Vivero, contador mayor del reino, se levantó el día 15 contra Enrique IV y tomó partido también por el infante Alfonso, sitiando a Alonso Niño en dicha torre y puerta. La resistencia de Alonso Niño hizo que al día siguiente la villa se alzara contra los Vivero y a favor del rey. Niño fue liberado, se reconquistaron las demás puertas, puentes y torres y los Vivero y sus partidarios fueron expulsados, dando entrada a los leales al rey.

A partir de finales del siglo XV y durante el XVI, la ciudad se extendió por esta zona y la Puerta del Campo se rodeó de edificios, fundamentalmente conventos. Según sostiene Martín González, la disposición triangular de éstos se debe a que los edificios se orientaron siguiendo la línea de los dos ríos que atravesaban la zona; el Pisuerga, por un lado, y uno de los ramales del río Esgueva, por otro.

La Puerta del Campo albergó durante un tiempo el patíbulo donde eran ejecutados los condenados tanto de la Inquisición como de la justicia ordinaria y militar. En el año 1506, fue colocada la horca en un lugar cercano a la entrada. Según Juan Agapito y Revilla, el campo se conoció con el nombre de la «hoguera» o el «brasero», por esta razón, en el siglo XIX pasó a denominarse Campo de la Feria, ya que allí eran quemados los herejes.

Los Autos de Fe se trasladaron desde la Plaza Mayor hasta el lugar de la ejecución. Según el relato de Manuel Canesi con motivo de las ejecuciones era llevado al Campo Grande la imagen del Cristo del Perdón perteneciente a la Cofradía de la Pasión que era situado junto al patíbulo.

Uno de estos Autos solemnes fue el que se celebró el 21 de mayo de 1559. El principal acusado fue el doctor Agustín Cazalla, sacerdote que había sido predicador en la Iglesia de Santiago y capellán del Emperador Carlos V. Cazalla que fue acusado de luteranismo y de haber arrastrado a varias personas a esa herejía fue juzgados junto con otros 31 reos. De estos, quince, entre ellos Cazalla, fueron condenados, mientras que el resto fueron reconciliados. Terminado el Auto de Fe, celebrado en la Plaza Mayor, los condenados, montados en mulas, atravesaron la calle de Santiago y cruzaron la Puerta del Campo, lugar donde se habían levantado quince hogueras. El doctor Cazalla, arrepentido, exhortó al pueblo que presenciaba el suplicio, a permanecer fieles a la iglesia y rechazar la herejía. Este es el proceso que narra Miguel Delibes en su novela El hereje y que a la entrada del parque se recuerda en una placa que forma parte de la llamada Ruta del Hereje:

Desde lo alto del borrico, Cipriano divisó las hileras de palos, las ca rgas de leña, a la vera, las escaleras, las argollas para amarrar a los reos, las nerviosas idas y venidas de guardas y verdugos a pie.

Cipriano Salcedo. Ruta por el Valladolid del Hereje de Miguel Delibes.

La fiesta taurina está también unida a la historia del parque. Las corridas se celebraban habitualmente en la Plaza Mayor, acondicionada para ello, aunque existían otros escenarios como la Plaza Vieja o de San Pablo. Tras el incendio de 1561 los festejos tuvieron que trasladarse durante un tiempo a la Puerta del Campo, acotándose para ello una parte del Campo cercana a la puerta. Los toros recorrían el trayecto desde el matadero situado en la calle del Rastro (hoy calle de Miguel Íscar), donde estaban encerrados, cercano al Hospital de la Resurrección, pasando por la Puerta del Campo y la calle de Santiago.

Puerta del Príncipe

Entre 1787 y 1788, según el proyecto del arquitecto neoclásico Francisco Valzanía, se trazaron varias calles con hileras de olmos que delimitarían aproximadamente el actual perímetro del Campo Grande y la Acera de Recoletos confluyendo en dos plazas circulares, la plaza de Zorrilla y la Plaza de Colón.

En 1846 se dieron los primeros pasos hacia la creación del Campo Grande en su concepción actual. En esta fecha el Ayuntamiento de la ciudad se opuso a la construcción de un edificio proyectado para Presidio Modelo en esta zona. En contraposición, la sección de ornato público del consistorio vallisoletano propuso una serie de mejoras encaminadas a facilitar el riego del arbolado existente.

En 1877, a partir de la iniciativa del alcalde de la ciudad, Miguel Íscar, fue encargado el proyecto de su acondicionamiento a los arquitectos Ramón Oliva y el encargado de jardines Francisco Sabadell. Este proyecto, su trazado y la distribución del jardín responde a una concepción romántica y naturalista, con diferentes caminos, glorietas, plazas y parterres entre los que se levantan numerosas fuentes y memoriales.

Estatua homenaje a Miguel Íscar sita en el parque

Construcciones desaparecidas

La primera construcción de que se tiene constancia escrita, es un crucero de piedra que estaba situado frente a la antigua Puerta del Campo. Después, en 1498, se construyó allí mismo el humilladero de la Cruz que se mantuvo en pie bastantes siglos.

Siguiendo en antigüedad se tiene amplio conocimiento del Convento de San José de Padres Capuchinos. Eran padres franciscanos capuchinos que levantaron su convento en el primer tercio del siglo XVII, al fondo del paseo, donde se encuentra actualmente el monumento a Colón. Allí vivieron hasta 1820 en que se marcharon a Rueda (Valladolid), empleando entonces el edificio para otros usos como cárcel, cuartel, manicomio y almacén de ferrocarril. Fue destruido en 1860.

Entre finales del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX aparecieron y desaparecieron pequeñas construcciones que se levantaban según las necesidades o la moda de cada momento. Una de las primeras fue un templete de madera para música que se podía desmontar, pero pronto fue sustituido por el tradicional quiosco o templete de música cuyo modelo con distintas variantes proliferó en todas las capitales de España.

Antiguo Templete

A la entrada del Paseo y cerca de la plaza de Zorrilla se levantó el Café del Pino, familiarmente conocido como El Chalet. Era una especie de bar o kiosco de bebidas muy al estilo de la época, servido y atendido por personal del café Royalty de la calle de Santiago. Tenía un aspecto exótico, entre chalet suizo y pagoda china. La clientela que se sentaba allí al aire libre podía escuchar la música del templete cuando tocaba alguna banda. Pegado a este café y formando bloque con él pero mirando a la plaza de Zorrilla el empresario Manuel Pradera construyó el embrión de lo que después sería Teatro Pradera, un barracón poco atractivo conocido por los vallisoletanos con este nombre: El Barracón. Duró poco y fue sustituido por el, primero teatro, y después cine Pradera. Durante 57 años estuvo en activo esta sala de espectáculos donde se dieron zarzuelas, comedias, revistas y varietés. Cuando el cinematógrafo desplazó en cierta medida al teatro, la sala se convirtió en un modesto y popular cine con un precio asequible a todos los públicos. El 24 de septiembre de 1967 tuvo lugar por la noche la última representación que se hizo de manera solemne y como despedida de toda una institución popular vallisoletana. Para este acontecimiento se representó la comedia musical Metidos en harina con sus principales intérpretes Zorí, Santos y Codeso cuya compañía teatral llevaba 25 años actuando en la época de ferias de Valladolid. A la función asistieron las autoridades con el alcalde al frente. Se dijo que se había tomado la decisión de derribar el inmueble.


Más o menos en el espacio que ocupa ahora una caseta de venta de productos típicos de Valladolid se construyó una pajarera donde se custodiaba un pavo real blanco. Hacia los años 40 del siglo XX se sustituyó la pajarera por una especie de templete moderno también para la música hecho en hierro y ladrillo, de dos plantas; la de arriba era una especie de terraza al aire libre donde tenían que colocarse los músicos. No tuvo ningún éxito debido principalmente a la mala acústica. El Ayuntamiento se lo ofreció más tarde, ya en los años 50 del siglo XX al empresario González Maillo quien dedicó la planta baja a espectáculos de variedades y bautizó el local con el nombre de GyM. Tuvo un gran éxito que duró bastantes años.

Cerca también de la plaza de Zorrilla se construyó un bar cuadrado y con la barra rodeándolo por los cuatro costados, conocido como El Naranjal. Los cuatro frentes estaban azulejados.

Hacia los años 60 del siglo XX se derribó el último templete clásico que estaba situado delante de la actual puerta que da acceso al recinto del parque desde este Paseo Central. En su lugar se levantó un edificio de hormigón que se consideró como el primer Auditorio y de hecho se llamaba así, Auditorio de Valladolid. Era como una concha, con bóveda de horno, bastante grande, y durante muchos años fue la sede de los Festivales de España en la ciudad y de las actuaciones del Teatro Nacional y de otros espectáculos. Se derribó por los años 80 del siglo XX y en su lugar se situó un jardín redondo y delimitado que servía de base a un reloj floral. Con la última remodelación del Campo Grande y su cerramiento con una verja, desapareció el reloj y su jardín y en su lugar se puso una puerta de acceso al parque. Quedaron de esta manera bien limitadas las dos zonas: Parque del Campo Grande y Paseo Central del Campo Grande.

-Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_del_Campo_Grande

-Fuente: http://www.funjdiaz.net/parpalacio/imag/campo_grande.jpg

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2 comentarios:

FELIX dijo...

muy buena entrada , como todas las que tienes, aunque se le echa de menos alguna curiosidad como por ejemplo los curiosos origenes de las estalactitas de la cascada o la peticion de las esculturas sobrantes del palcio real de madrid y el envio de otras de las cuales solo se conserva una y muy escondida y poco valorada para tratarse de una escultura del siglo xvII , pero todo es cuestion de espacio.

FELIX dijo...

Quería pedirle perdón por el comentario que realice anteriormente no caí en la cuenta que podría tener una entrada sobre la gruta del campo grande como así es.mil disculpas

 
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