Por ENRIQUE BERZAL
«Es necesaria, porque nuestra ciudad ha tenido hasta hace unos días una cárcel que era sencillamente una vergüenza. La vieja Chancillería, caserón vetusto, antihigiénico y destartalado, no podía decirse sin agravio que fuese un establecimiento penitenciarlo. Era no más que un encerradero de hombres, carente de las mínimas condiciones que al menos por humanidad precisan tener las prisiones». Aquel reportaje, publicado en El Norte de Castilla el 20 de julio de 1935, significaba mucho para su redactor, el periodista Eduardo López Pérez, autor de esas líneas tan sentidas. Porque él había liderado la campaña iniciada veinte años atrás por el decano de la prensa para, precisamente, conseguir una prisión decente, más humanitaria. No podía entender López Pérez que «la cárcel de Chancillería siguiera funcionando, a pesar de las protestas vivas de cuantos la conocían. Porque no había quien la visitase que no saliera indignado, reclamando la urgente construcción de una nueva …
«Es necesaria, porque nuestra ciudad ha tenido hasta hace unos días una cárcel que era sencillamente una vergüenza. La vieja Chancillería, caserón vetusto, antihigiénico y destartalado, no podía decirse sin agravio que fuese un establecimiento penitenciarlo. Era no más que un encerradero de hombres, carente de las mínimas condiciones que al menos por humanidad precisan tener las prisiones». Aquel reportaje, publicado en El Norte de Castilla el 20 de julio de 1935, significaba mucho para su redactor, el periodista Eduardo López Pérez, autor de esas líneas tan sentidas. Porque él había liderado la campaña iniciada veinte años atrás por el decano de la prensa para, precisamente, conseguir una prisión decente, más humanitaria. No podía entender López Pérez que «la cárcel de Chancillería siguiera funcionando, a pesar de las protestas vivas de cuantos la conocían. Porque no había quien la visitase que no saliera indignado, reclamando la urgente construcción de una nueva …
- Obtener enlace
- Google+
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones