17/12/09

El Portillo de la Merced


Antes de la creación del tunel de las Delicias el paso natural hacia la carretera de Segovia, arteria esencial de esta parte de la ciudad, era el Portillo de la Merced, donde estuvo el convento de la Merced Descalza hasta la remodelación urbanística impuesta por la llegada de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.
Allí, entre la calle de Labradores y la de Segovia se instaló un paso a nivel, puerta principal de entrada y salida de la barriada que no tardó en sufrir las consecuencias del progreso del ferrocarril y de las imprudencias humanas. Unas veces porque el guardabarreras no estaba y otras, las más, porque la gente no tenía paciencia para esperar a que hubiera pasado el convoy, el Portillo de la Merced se convirtió en un punto negro y trágico que se cobraba vidas humanas con harta frecuencia.

Antiguo convento de la Merced Descalza

Las constantes maniobras que realizaban los trenes obligaban a cerrar constantemente el paso a nivel del Portillo de la Merced a los carros y coches que circulaban en dirección a Segovia, los peatones, que en su mayoría eran obreros de la Estación, pasaban por los huecos que dejaban momentáneamente. El alcalde Federico Santander, en 3 de junio de 1921, informa a la Corporación de las gestiones que ha realizado en Madrid con respecto a la construcción de una pasarela para peatones en el Portillo de la Merced: Solicitó de la Compañía del Norte el auxilio necesario para su construcción encontrado solo una acogida cortés. Cosa contraria con el ministro La Cierva, quien ofreció 10.000 pesetas para su construcción. Se aprueba el pliego de condiciones en 16 junio de 1922 y se adjudican las obras a Agustín Herrera. Cuando se fue a inaugurar la pasarela de la Merced, no se puede hacer por no haber colocado el contratista la barandilla, han transcurrido seis meses desde que debía haberse terminado. El contratista se resiste a ejecutar las obras necesarias para dejarla en condiciones de ser recibida. En febrero de 1924 el contratista ha desaparecido, el publico la está utilizando y todavía no ha sido recibida, se debe de impedir.

Portillo de la Merced según el plano de Bentura (con B) Seco

La construcción de la pasarela para peatones sobre el ferrocarril en el Portillo de la Merced originó constantes problemas durante más de diez años: desaparición del contratista Agustín Herrera, abandono de la obra, fallos en la construcción, rescisión del contrato. El Ayuntamiento no hizo la recepción definitiva de la obra, el contratista acudió al Supremo y perdió el pleito, la Corporación le requirió para que se presentase, y no lo hizo. La pasarela es inadecuada y peligrosa, nadie la usa. Las reparaciones se harán con la parte que falta de pagar al contratista. En septiembre de 1932 el Ayuntamiento decide que colocando un alumbrado toda la noche es útil la pasarela. Se le da el nombre de Campuzano, edil fallecido hace años. En el momento de ir a abrirla al público, los técnicos municipales detectan que la barandilla tiene unos huecos grandes que constituyen un peligro para los niños, el ingeniero ha dicho que si se cerrasen quedaría afeado el conjunto. La Corporación decide que es preferible esto a que los niños se caigan a los trenes. En mayo de 1952 se inaugura el paso de peatones bajo el ferrocarril en la calle Labradores y en marzo siguiente el de vehículos. La pasarela, que no llegó a utilizarse, se instala en el Canal de Castilla para comunicar La Victoria con Fuente el Sol.

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1 comentario:

vallisoletano dijo...

Habrá que estar ojo avizor cuando realicen las obras del soterramiento, porque pueden aparecer restos del convento de la Merced Descalza, ¿no crees?

 
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