8/12/09

La desaparecida Puerta del Carmen o de Madrid


Existía en Valladolid una puerta denominada del Carmen, o Antigua de Madrid, mandada construir por la ciudad en 1780, en homenaje al Rey Carlos III, aquel egregio monarca que legó su nombre a España escrito en los mármoles de innumerables monumentos artísticos, y (como añade un historiador) más dinero en las arcas del Erario público que el valor total representado por dichos monumentos.

En esta vista del Valladolid del siglo XIX en la parte inferior podemos la puerta del Carmen

La puerta del Carmen constaba de tres arcos de medio punto, mayor el del centro, sobre los cuales se ostentaban grandes escudos de armas, terminados con la corona de España y otros detalles; era de piedra blanca, y su fachada principal, de frente a la entrada de la ciudad, petenecía al orden dórico, con pilastras en los muros y un cornisamento general, sobre el cual se apoyaba un ancho frontón, en cuyo centro había otro escudo con las armas de España, rodeado de guirnaldas de rosas delicádamente grabadas; una balanstrada de buenas proporciones, con otras pilastras más pequeñas y doce grandes flameros, servía de remate en la parte superior, y en el punto céntrico de dicho remate, y sobre esbelto pedestal, se eleva una magnífica estatua del rey Carlos III, con cetro, corona y manto, en actitud noble y majestuosa, y a cuyos pies se reclinaba el león español, en medio de grupos alegóricos de banderas, cañones y otros atributos.
En el pedestal había esta inscripción, en caractéres romanos:

"REINADO DE CARLOS III, AÑO DE MDCCLXXX, A CUENTA DE LOS CAUDALES PRÓPIOS"

Algunos cronistas vallisoletanos suponen que esta puerta del Carmen, restaurada en el año citado existía ya en la primera mitad del siglo XVII, y aún muchos años antes, según parece deducirse de ciertos documentos que obran en el archivo municipal.

Puerta del Cármen, según el plano de Bentura Seco 1738

En el año 1873, en una de las sesiones celebradas por la corporación republicana federal se tomó la civilizadora medida de mandar demoler la puerta del Carmen... para que la población adquiriese por aquel lado el ensanche conveniente.
He aquí la razón fundamental, el incontrastable argumento presentado por la corporación demoledora en pro de su extraña medida.
La población quedó sorprendida al conocer al acuerdo de la municipalidad; los vecinos ilustrados representaron contra éste; la Comisión de Monumentos, cumpliendo con su deber, trató de impedir la demolición, conferenciando al efecto con el alcalde y otros individuos del ayuntamiento, y hasta suplicando al gobernador de la provincia que, como presidente nato de la corporación y obrando dentro del círculo de sus atribuciones, dispusiera la suspensión del acuerdo hasta oir las razones en que dicha comisión se fundaba para oponerse.
Todo fué en vano; la piqueta demoledora entró, por fín, en la puerta del Carmen; y la magnífica estatua de Carlos III, que coronaba el antiguo monumento, fue arrojada brutalmente de su alto pedestal, y cayó entre los silbidos de una chusma ignorante, rompiéndose en mil pedazos.

-Fuente: http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12720547536709384543213/204936_003.pdf
-Fuente fotografía: Fundación Joaquín Díaz / Joaquín Diaz - Libro Valladolid hace 100 años
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5 comentarios:

Javier Adán dijo...

Un blog muy completo. Te elnazo

Javier Adán dijo...

Mas bien ...enlazo.

vazquez74 dijo...

Una lástima, aquí en Gijón también tuvimos una puerta de entrada, llamada "del infante", construida en tiempos de Jovellanos y demolida "por acuerdo de la corporación" un siglo después.
Cuántas barbaridades en nombre del progreso.

hlqtl dijo...

Si Valladolid tiene menos monumentos que otras ciudades no es porque le falte historia, es porque nos encargamos de destruirla

Potagia1 dijo...

Que mania con pensar con la mentalidad de ahora, desde nuestro sillon de comodidad de que nos tienen que sacar las castañas del fuego, lo que se hacia hace 200 años. Eso da a conocer el retrsso mental de ahor.

 
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