22/11/10

La reja de la catedral de Valladolid en Nueva York



Por José Miguel Merino de Cáceres

Nos remontamos a 1919 cuando un magnate de la prensa americana llamado William Randolph Hearst, entre otras cosas alcanzó la fama por su afición desmedida por poseer cuantos más objetos posibles, llegando sus riquezas a ser portentosas. Adquirió compulsivamente palacios (construyó un castillo de 240.000 acres en San Simeon, estado de California) y obras de arte, muchas de las cuales nunca llegaban a salir de sus envoltorios, con monumentos y antigüedades del viejo mundo, sobre todo españolas, y todo rodeado de jardines, paseos, estanques etc. hasta un zoológico, intentando superar el lujo y belleza de todo lo hasta entonces conocido.
En España se puso en contacto con Arthur Byne arquitecto Norteamericano entendido de arte y que no dudo en suministrarle a su patrón cuantas piezas quisiera para su sueño. Así viajaron de España a América centenares de piezas ignorando la legislación española en materia artística y aduanera. Decenas de artesanos, fuentes, puertas, ventanas, pórtalas, columnas, esculturas, sillerías de coro, mobiliario vario, rejas, fachadas, bóvedas, etc...

Catedral de Valladolid. Reja de la nave mayor. Fotografía anterior a 1929, procedente del archivo de Hearst (cortesía de C.W. Post Center, Long Island University)


En 1925 le proporciono la pieza mas importante de todo el conjunto expoliado, el monasterio cisterciense de Sta. María de Sacramenta y en 1931 el de Oliva. Tras largo abandono en un almacén, fueron torpemente construidos en Miami. Sobre la reja de hierro forjado de Valladolid; el 25 de abril de 1929 Byne le envió informes a su patrón sobre la reja remitiéndole la fotografía y explicando;….

"la reja construída a principios del siglo XVIII cerraba el coro, pero durante una reforma que tuvo lugar fue retirada y apilada en una cripta. Yo la he comprado y traído a Madrid. Convenciendo al obispo, considero que el precio es barato y además esta en mi poder y no es preciso rondar un año alrededor del obispo y su cabildo. Con la carta de aceptación envié la reja a Valencia al puerto de embarque. La fotografía no es buena pero la reja esta ricamente decorada y dorada y en absoluto es fría o clásica, esta forjada en hierro macizo, los capiteles están bellamente logrados y las cresterías floridas. Se la mando al puerto de Nueva York, es una magnifica pieza. Dos detalles que añadían interés a la reja eran los pulpitos, uno al lado del evangelio y otro al de la epístola. Estaban bellamente labrados con ricos doseles dorados pero al ser estrictamente rituales y caros los he apartado del lote."

Parece ser que a Hearst nunca le intereso la reja y posiblemente jamás llego a verla directamente. Ésta quedo almacenada en los depósitos de Hearst en el Southerm del Boulevard del Bronx neoyorquino, allí se recibían y almacenaban las piezas y antigüedades del magnate.

La reja en el Museo Metropolitano de Nueva York.

Miles y miles de piezas se amontonaban en los dos inmensos almacenes de New York, cuando en 1942 se inicio el proceso de liquidación de las colecciones. Y allí se encontraba nuestra reja y permaneció unos años hasta que en 1956 el Metropolitan de New York se hace con ella, con la intención de canjearla al gobierno Español por el ábside de la arruinada iglesia de S. Martin de Fuentidueña en Segovia.

La reja en el Museo Metropolitano de Nueva York.
Fotografía obtenida de http://domuspucelae.blogspot.com

Incluyeron en el canje, los paneles de S. Baudelio de Berlanga, un cuadro del Greco y cuarenta platos hispano-moriscos. Al final las autoridades españolas seleccionaron las pinturas sorianas y la reja perdió la oportunidad de volver a España. En 1957 quedo instalada en el Metropolitan Museo; seriamente mutilada y desvirtuada. Por razones de espacio, fueron eliminados seis balaustres del total de que constaba y no fue incluido el escudo episcopal que figuraba sobre la puerta de acceso. Un letrero explicativo lacónicamente dice que al colocar el nuevo retablo de la catedral de Valladolid en los años 20, la reja “ya no era necesaria”.

-Fuente: José Miguel Merino de Cáceres, catedrático de Historia de la Arquitectura. UPM



Vídeo cortesía de José Manuel Martín


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5 comentarios:

rubo dijo...

La rapiña de los extranjeros, unida a la ignorancia de nuestros eclesiásticos y gobernantes, ha causado más daño a nuestro patrimonio artístico que todas las guerras imaginables. Lo malo en que en la mayor parte de los casos este patrimonio expoliado sale de nuestro país para no volver jamás.
Saludos.

Orologiaio dijo...

Indignante.

Anónimo dijo...

Se podria intentar de nuevo el traerla y colocarla en su lugar original.

Anónimo dijo...

Estados Unidos es el país que más obras ha robado,a España ,es decir a los Españoles.Y como son los EMPERADORES, o se creen de esta tierra que conocemos.Expoliadores y gobiernos corruptos.
Lo último en Iraq,Siria y Egipto.Las empresas de constructoras,que el EE.UU ,envió a Iraq,y las de seguridad robaron descaradamente billones de dolares en arte.
¿Que pasaría si se lo hiciesen a EEUU?No invaden.
Lo mismo en América Latina con el arte Precolombino.
Las grandes casas de Subastas,el gobierno,museos ,fundaciones y familias intocables manejan este CRIMEN.
Espero que lo apruebe ,porque le puedo decir de obras Españolas en cantidad.

Anónimo dijo...

No lo robaron. Lo compraron. Y lo compraron al obispo de Valladolid. De quién es la culpa?

 
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