16/12/12

La leyenda de los leones de la Universidad



El atrio de la Universidad (facultad de derecho) está acotado por una serie de columnas rematadas por unos leones sosteniendo diversos motivos heráldicos, conociéndose el lugar como los leones de la Universidad. Estos fueron realizados entre 1724 y 1726 por José de la Portilla y Santiago González, ayudados por Antonio de la Cebada y Antonio de Bedia.


Existe entre los universitarios una leyenda urbana, un temor infundado,  que afirma que aquellos estudiantes que osen contar el número de felinos nunca finalizarán sus estudios universitarios. Es motivo por el cual, si preguntamos por la cantidad de leones allí colocados, eviten responder o digan no estar interesados en saberlo.



En aquella época, los leones, que se alzaron después de construir los edificios antecedentes al actual, portaban cadenas para demostrar el poder del rector, algo que según el Catedrático de Historia Contemporanea  de la Universidad de Valladolid Celso Almuiña ha trascendido de diferente manera a lo largo de los años. Almuiña afirma que la importancia atribuida a estos leones se remonta a la Edad Media, por las vinculaciones eclesiásticas con las que nacían muchas universidades y que atribuían al rector un fuero especial que le permitía juzgar a los estudiantes.


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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una chorrada como tantas otras pero en mis cinco años en la facultad de Derecho, que luego resultaron ser seis y medio, nunca conté los leones y no conozco a nadie que lo haya hecho. Menos mal que no soy supersticioso.

toupeiro dijo...

Hola, muchas gracias por tu voto

Estupendo blog


Saludos

javier

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Te va a sorprender, pero esa leyenda es mía: http://laacequia.blogspot.com.es/2007/10/el-creador-de-leyendas.html
Nadie podrá traer documentación anterior a aquel verano del año 1987, cuando me la inventé...

Anónimo dijo...

Es eso, una leyenda urbana. Me doctoré sin problema, a pesar de haber contado una y otra vez los leones. De hecho cuando eso sucedió, lo primero fue retratarme junto a esos leones con una copa de cava en la mano.

 
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