8/10/09

El Arco de Ladrillo

El Arco de Ladrillo es un monumento singular en la ciudad de Valladolid. Se trata de un arco sobre las vías del ferrocarril Madrid-Hendaya, cercano a la Estación de Valladolid-Campo Grande. Fue construido en 1856, y se levantó inmediatamente antes del tendido de las vías, por lo que puede ser considerada la primera construcción ferroviaria de la ciudad, prólogo de la llegada del ferrocarril a Valladolid.

Salva todo el espacio de las vías trazando un arco escarzano de 23 m de luz, más tendido en el trasdós, para unirse a los estribos. Hay que destacar la limpieza de la forma, fundiendo arco y contrafuertes. Todo él está construido con ladrillos macizos, dispuestos en hiladas transversales, salvo en los estribos, donde son horizontales. La base de los estribos es, en parte, de mampostería careada. Su cara superior está enfoscada, probablemente para mejorar su impermeabilidad.


Sin utilidad práctica conocida, posiblemente fue construido como un alarde, consecuencia de la rivalidad entre hierro y ladrillo a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Hay varias versiones diferentes sobre su origen: García Valladolid lo atribuye a Julián Sánchez, como encargo de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, como modelo de cómo tenían que ser los arcos que se colocarían en la boca de los túneles; también se atribuye al ingeniero Venancio del Valle; algunos creen que se construyó en honor a la Reina Isabel II cuando vino a Valladolid a inaugurar las obras del ferrocarril, pero esto ha de ser falso, por ser el Arco anterior al ferrocarril; otras fuentes afirman que el arco sirvió para construir la cimbra de algún puente ferroviario, sobre el Duero o como modelo general; pero, probablemente, la más creíble es la que lo atribuye a Joaquín Fernández Gamboa, con motivo de una exposición, para demostrar la calidad y resistencia del ladrillo producido en su fábrica.

Produce el fenómeno acústico de que dos personas colocadas a sus extremos, por el interior de cada uno de los estribos y hablando en voz natural, se oyen perfectamente la una a la otra, sin que una tercera puesta en centro perciba lo que dicen; ya que el intradós de la fábrica conduce el sonido de forma muy eficaz.

El futuro de esta singular construcción es incierto, puesto que las obras de soterramiento del ferrocarril a su paso por la ciudad obligarán a su desmontaje y traslado, operación compleja para una estructura de ladrillo.


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-Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Arco_de_Ladrillo
-Fuente: http://www.funjdiaz.net/basefotos3.cfm?Pagina=4&Orden=num&ID_lugar=297


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuantas veces he pensado cuando se vendría abajo, nunca me ha gustado me parece algo viejo y destartalado no de acorde a la modernidad de Valladolid y si ningún atractivo.

 
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