27/2/10

La desaparecida Plaza del Bolo de la Antigua

Joaquín Martín de Uña
DURANTE ocho siglos Valladolid había conservado su trazado medieval, encorsetado por sus cercas y los ramales del Esgueva, y únicamente había sufrido una importante alteración en su urbanismo como consecuencia del incendio de 1561. La cubrición de los ramales del río y la creación de los primeros barrios ocupados por trabajadores, marcaron un cambio en los planos que apuntaron hacia la actual configuración de la villa del Pisuerga.
Posiblemente, con las modernas tecnologías, sea posible reconstruir la historia de las calles y plazas a lo largo de los más o menos dilatados períodos de sus historias. Sin duda la reconstrucción más difícil será la del primitivo caserío ceñido por la cerca anterior al señorío del conde Ansúrez, (incluido el alcazarejo) siguiéndola en dificultad la recuperación gráfica de la zona delimitada por la catedral, Fuente Dorada, plaza del Ochavo, y San Pablo, en la que habrán de incluirse los desaparecidos Palacio de los Almirantes de Castilla, Plazuela Vieja y Corredera de San Pablo, entre otros edificios de significativa importancia en la historia vallisoletana.

En el plano de Bentura Seco (con B) se aprecia el discurrir del Esgueva
por lo que posteriormente fue la Plaza del Bolo de la Antigua

El grabado de la Antigua, al que se refiere un 'recuerdo' anterior pone de manifiesto la evolución de la plaza que fuera conocida como del Bolo de la Antigua. La primera referencia gráfica al espacio referido (El plano de Bentura Seco en 1738), aparece como un solar de forma irregular en el que su mitad es un arco de circunferencia, y en el que el Puente de Magaña colindaba unos metros con la calle de las Angustias.


En él, el cauce de la Esgueva desaparece a la altura de la torre de la iglesia y reaparece en el citado puente, mientras desde la torre de la iglesia parte un murete en línea recta, que sería sustituido por un grupo de casas.

La castiza plaza del Bolo de la Antigua donde aparece, entre edificaciones desaparecidas,
la fuente que le dio nombre. (A.M.V.Serie Asociación de la Prensa de Valladolid. 323-1)

En la ilustración que vemos en la parte superior del artículo, el fondo de la plaza aparece cerrado por edificios. El de mayor altura parece corresponder al existente, pero con una extensión doble a la actual, ocupando la mitad del mismo el ancho del primer tramo de la calle de la Solanilla, pues aparece con cuatro filas de ventanas y balcones. Ahora solo tiene dos filas de ventanas.

En la actualidad

En el dibujo aparece el lateral derecho del claustro románico reforzado por un murete que sobrepasa su tejado y se une al apeo que tuvo la torre antes de la restauración del templo. Una mujer con una cesta se dirige hacia la plaza del Bolo de la Antigua, que aparece como una construcción regular, con un torrejón sobre la primera casa de la actual calle de la Solanilla. Los bajos de los edificios cuentan con soportales, mientras que en la esquina, en la parte desaparecida del referido edificio, dotada de un balcón corrido, dos ventanas y dos bohardillas, un gran cartel anuncia un 'Almacén de quincalla'.

Cubierto el cauce, y con él los puentes que lo cruzaron, reposa bajo el asfalto de
las calles cuyos trazados coinciden con los que fueran dos ramales del entrañable río.
(Colección Joaquín Martín de Uña).

El dibujo de Serra muestra un aspecto desconocido de un lugar entrañable en cuyo entorno se asentaron un cementerio, edificaciones destinadas a vivienda, (desaparecidas en su mayoría), así como la plaza porticada a la que se refieren estos apuntes y que hoy lo ocupan amenos jardines.

-Fuente:Norte de Castilla .es
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