10/6/11

Procesión y desgracia. El descendimiento


Por José Delfín Val
Hay un paso en la Semana Santa de Valladolid que se llevó por delante la vida de un hermano de carga. O al menos así se ha creído. Esa es la razón de que le apoden “El Reventón”, aunque su verdadero nombre es “El Descendimiento”. Consta de siete figuras talladas por Gregorio Fernández entre los años 1623-1624 para la Vera Cruz y arroja un peso de 3.500 kilos.


El mote viene dado por un hecho constatado por el cronista Ventura Pérez, quien en su Diario de Valladolid escribió, al referirse a sucesos del año 1741 y bajo el epígrafe Procesión y desgracia, lo que sigue: “En la procesión de Las Angustias del Jueves Santo y al sacar el paso del Descendimiento de la iglesia de la Vera Cruz quedó aprisionado debajo de él un cofrade que fue trasladado en muy grave estado al Hospital General”.
No dice el diarista si el desafortunado murió de resultas del percance, pero desde entonces el paso recibe el nombre de “El Reventón”, debido a sus tres toneladas y media de peso, que para ser bien movidas han de estar repartidas entre los hermanos de carga. En 1741 no lo estuvieron.

El descendimiento
Pero hagamos una breve descripción de este paso del descendimiento: De este grandioso paso fue separada la imagen de Nuestra Señora en 1757 para rendirla culto en el altar mayor con el nombre de Nuestra Señora de la Vera Cruz, siendo sustituida por una copia de menor calidad a la tallada por Fernández. La disposición de las siete figuras se conserva tal y como las montó su autor en 1624.

Original y posterior copia de Pedro Sedano de la Virgen de la Vera Cruz

García Chico publicó el contrato firmado entre el escultor y la cofradía por el cual y en fecha 16 de junio de 1623, Fernández se comprometía “ente Juan Jiménez y Francisco Ruiz, alcaldes ambos de la Vera Cruz, a realizar un paso en madera de la historia del Descendimiento de Cristo Nuestro Señor de la Cruz, con siete figuras que han de ser: Cristo Nuestro Señor cuando lo descendieron, Nicodemos, José de Arimatea, Nuestra Señora, San Juan, La Magdalena y un sayón, todo conforme a la traza realizada anteriormente en cera”.


El momento de la pasión de Cristo que se cuenta en esta escena tiene la teatralidad propia del resto de los pasos pero en éste especialmente la secuencia tiene dos partes. Hay una escena a nivel del suelo y otra en lo alto de la cruz donde José de Arimatea y Nicodemo ascienden sirviéndose de sendas escaleras para hacer descender el cuerpo muerto de Jesús. El estudio anatómico del cuerpo muerto es perfecto y la serenidad del rostro no es precisamente la de un hombre que ha muerto en medio de semejante castigo. Este concepto está muy acusado en muchas de las obras de Gregorio Fernández en las que no permanece la violencia, sino la serenidad en los gestos.

Datos:
-Autor: Gregorio Fernández, 1623; Virgen, de Pedro Sedano, 1757.
-Cofradía que lo alumbra: Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte (1939)
-Días: Jueves y Viernes Santo
-Procesiones en las que participa: Regla de la Santa Vera Cruz y General de la Pasión.
-Propiedad: Cofradía de la Vera Cruz en su iglesia homónima.
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3 comentarios:

angel valladolid dijo...

Al pie de la foto de las dos Virgenes se deberia de leer Virgen de la Vera cruz.

angel valladolid dijo...

Vallisoletum se ha convertido en algo imprescindible para mi,el dia que no hay algo nuevo aprovecho para ojear artículos anteriores,Quiero agradecer la gran labor que se desarrolla desde estas páginas.Yo sigo mandándoselo a amigos y familiares y siempre encontramos algún motivo de conversación gracias a vuestros artículos,por cierto,la tapa que cubre la entrada al pasadizo de la catedral está abierto,pudiendo causar un accidente a algún curioso como yo.Me encantaria tener tiempo y ganas para hacer algo parecido con CABEZÓN DE PISUERGA pues hace siete años que vivo aquí y voy descubriendo que esta zona tiene muchas historias que contar,Mil gracias de nuevo.

Jesús Ángel dijo...

Gracias. Ha sido un lapsus. Ya está corregido

 
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