18/7/11

El desaparecido Cine Roxy


'Valladolid cuenta con un nuevo coliseo', titulaba a toda página la imponente crónica dedicada el 4 de marzo de 1936 por EL NORTE a una «noticia altamente interesante» como era la inauguración del Cinema Roxy impulsado por los hermanos Emilio y José Lafuente -dueños de los cines Lafuente-.

Fachada del Cine Roxy el día de su inauguración

El flamante coliseo de María de Molina, entonces huérfano de edificios colindantes, contaba con los últimos adelantos de la época, un diseño modernista a cargo del «notable arquitecto Ramón Pérez Lozana» y un patio de butacas con su ya mítico anfiteatro superior con capacidad para 1.150 espectadores -150 más que ahora- en una sala.


Aquel «elegante cinematógrafo» mantiene aún hoy su espíritu original y ha celebrado su 75 aniversario el último mes de marzo. No fue un cumpleaños precisamente feliz a cinco meses vista de su cierre definitivo para reconvertir los patios de butacas en salones de juego del Casino de Castilla y León, merced al acuerdo alcanzado el 24 de noviembre de 2010 entre su actual propietario, el empresario y presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, y los responsables del negocio ubicado en Boecillo. Afortunadamente la Junta de Castilla y León denegó finalmente en el mes de mayo el traslado, ya que, según explicó el Ejecutivo regional, la normativa actual sólo permite el cambio de ubicación dentro del mismo término municipal en el que se está autorizado.


La construcción del cine Roxy fue tal vez el mejor premio al que aspiraban los empresarios hermanos Lafuente visto los éxitos iniciales cosechados por el Cinema que llevaba su nombre.
Fue construido en 1936 por el joven y notable arquitecto Ramón Pérez Lozana.
Emplazado en la calle María de Molina, de planta rectangular sobre el que se elevan dos pisos. La arquitectura corresponde al tipo moderno. La fachada, de líneas sencillas, alteradas tan solo por una marquesina, buscando los efectos de la luz y decoración a base de grandes ventanales y artísticas vidrieras. La obra a excepción de la que por su naturaleza requería obreros especializados fue efectuada por artistas locales.


Decían los hermanos Lafuente en una entrevista concedida al diario El Norte de Castilla:
“A lo largo de la actuación en el Cinema Lafuente, hemos podido apreciar la predilección de los espectadores por las películas netamente españolas; ello nos marca la pauta a seguir en nuestro nuevo Cine, esto es: preferencia por las cintas de producción nacional, congratulándonos de poder contribuir así al mayor desarrollo y producción de esta industria en España; pero sin olvidar las grandes marcas extranjeras, de cuyas casas heremos desfilar lo más prestigioso en directores y artistas.
Aspiramos a que el Cinema Roxy, sea un espectáculo para todas las clases, ya que a todas nos debemos y a todas van siempre nuestro ferviente deseo de agradar en correspondecia a la gentil acogida que siempre han hecho, sin distinción ni matices a nuestras representaciones…”

Con la proyección de Don Quintín el Amargao de Luis Buñuel
daba comienzo la andadura de este emblemático cine.


Equipado con un aparato de proyección R.C.A. PHOTOPONE, reconocido en aquella época como lo más moderno y de calidad y sonido más fiel, hacía que el Cine Roxy pudiera codearse con los mejores del momento. La película que se proyectó en la inauguración fue “Don Quintín el amargao”.
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1 comentario:

José Miguel-Domus P. dijo...

Enhorabuena por el soporte fotográfico del cine Roxy, hoy día amenazado. Buena forma de hacer historia.

 
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