20/10/11

Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid

Capilla de San Llorente

El Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid se encuentra en el interior de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid. Fue inaugurado en 1965, por iniciativa del entonces Arzobispo de Valladolid, José García Goldáraz y sus fondos se encuentran repartidos a lo largo de once capillas restauradas y acondicionadas al efecto, que tuvieron un carácter funerario dentro de la antigua Colegiata de Santa María. En la actualidad posee más de 450 piezas entre pintura, escultura policromada, orfebrería y marfiles. Destacan, por su calidad y por ser representativas del arte del Barroco español, las obras del Ecce Homo de Gregorio Fernández y la Custodia de Juan de Arfe.



Capilla de Santo Tomás
En la capilla de Santo Tomás se exhibe una colección de Vírgenes, la mayoría góticas y un retablo procedente de la iglesia de Santa María La Antigua, con pinturas dedicadas a Santa Ana. Desde su recinto se pasa al único resto visible del claustro primitivo en el que se encontraba la portada sur de la Colegiata, en estilo cisterciense. Cobijado en su interior figura un grupo del Llanto sobre Cristo muerto, de estilo hispano flamenco atribuido al maestro de San Pablo de la Moraleja, cuyo fuerte expresionismo contrasta con la elegancia de los atavíos. A Gregorio Fernández pertenece la escultura del arcángel San Gabriel de estilizada silueta y muy importante, por ser uno de los pocos desnudos de nuestra escultura.


Los sitiales proceden del coro de la capilla del Colegio de San Gregorio (una de las sedes del Museo Nacional de Escultura) y las puertas que se hallan distribuidas por varias capillas del Museo formaron en su día los respaldos de la sillería hispano flamenca de la Colegiata.

Arcangel San Gabriel (Gregorio Fernández)

Capilla de San Lorenzo
La capilla de San Lorenzo (o de San Llorente), se construyó a partir de 1345, cubriéndose con dos cúpulas mudéjares decoradas con motivos geométricos y heráldicos; en ella se exhiben piezas como los sepulcros del siglo XIII, procedentes del monasterio bernardo de Palazuelos, varias esculturas de Alejo de Vahía, un retablo de la Piedad, original de Francisco Giralte y una terracota de tema similar modelada por el escultor de origen francés Juan de Juni a quien también corresponde el busto del Ecce Homo.

Capilla de San Llorente

Otra obra destacable es el relieve policromado del Llanto sobre Cristo Muerto de Isidro de Villoldo.
En esta sala se encuentran asimismo el grupo de San Martín con el pobre, obra de Gregorio Fernández, siendo esta su primera obra conocida y la Magdalena realizada por Pedro de Ávila.
Desde la capilla de San Lorenzo se accede a la Sala Capitular cuya sillería fue tallada en 1764 por Felipe de Espinabete. El Apostolado que se encuentra en sus muros lo pintó el conquense Cristóbal García Salmerón, mientras que el Cristo que preside la sala es obra de Gregorio Fernández.

Ecce Homo de Gregorio Fernández

Capilla de San Blas y San Juan Evangelista
La capilla dedicada a San Blas y San Juan Evangelista se construyó en 1337; desde su interior es visible la estructura interior de la torre románica de la Colegiata, que también desempeñaba la misión de pórtico.
En este recinto han sido instalados los fondos de orfebrería del museo. Un buen ejemplo es la Custodia procesional realizada por Juan de Arfe en 1590. El resto del tesoro lo forman un altar de plata de la patrona del Cabildo catedralicio, labrado en estilo rococó por el vallisoletano Miguel Fernández y el cordobés Damián de Castro; la cruz renacentista de Manzanillo, original del palentino Paredes, cálices, copones y navetas góticas y renacentistas de diversas parroquias, una cruz de cristal de roca, marfiles etc.

Capilla de Santa Inés

Capilla de Santa Inés
La capilla de Santa Inés se cierra con un artesonado mudéjar y es una de las que mejor conserva su original ambiente funerario; en ella se encuentra una de las joyas del museo, un Ecce Homo tallado por Gregorio Fernández, obra cumbre de la escultura naturalista por su acabado estudio anatómico y la captación de sentimientos.

Maqueta de la Catedral. Proyecto de Juan Herrera

Pinacoteca
La última sala del museo está dedicada a fondos pictóricos, exhibiéndose varias pinturas del Maestro de Portillo y del de Osma, otras originales de los vallisoletanos Francisco Martínez, Diego Valentín Díaz y Felipe Gil de Mena, artistas del siglo XVII, y un lienzo, con el tema de San Pedro Regalado, santo patrón de Valladolid, resucitando para dar de comer a un mendigo, original del pintor romano Placido Costanzi que lo pintaría hacia 1746, fecha en la que fue canonizado el santo vallisoletano.

Cabeza de San Juan Bautista
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