28/6/12

El Plano de Valladolid de 1920




Con unas dimensiones de 50x37 cm, y editado por Alberto Martín en Barcelona, este plano fue publicado en la obra "La España Regional".
El plano fue realizado por el Comandante de Ingenierios Chias Carbó y revisado por el Ayuntamiento de Valladolid. 
Hoja doblemente impresa: por un lado el plano con coordenadas, por el otro lado localizacion de las calles y monumentos mas importantes de la ciudad.



Editado sobre 1920 en él podemos ver un Valladolid delimitado al sur por la vías férreas y por ambos ríos, el Pisuerga por la zona oeste y el ramal norte del Esgueva en el este de la ciudad. También  podemos contemplar entre otros edificios ya desaparecidos la antigua central de tranvías, la estación del tren burra del Campo de Bejar, la antigua cárcel o el cuartel de La Merced. 
Es muy interesante su contemplación meticulosa.

22/6/12

Los restos romanos del entorno de La Antigua



El Ayuntamiento de Valladolid proyectó ya hace algunos años la construcción de un aparcamiento subterráneo bajo el solar que hasta hace poco ocupaban los jardines de la parte occidental de la Iglesia de Santa María La Antigua. Las intervenciones previas llevadas a cabo en 2006, 2008 y 2009 evidencian la presencia de importantes restos de época romana (posiblemente una villae), medieval, moderna y contemporánea.
La Plaza de la Antigua atesora las únicas evidencias constructivas de época romana en la ciudad de Valladolid, correspondientes a una villa de cierta entidad, junto a 51 enterramientos de la necrópolis medieval de la Iglesia de la Antigua, el patio de un palacio renacentista bajo el que se presume la existencia de otros restos medievales y romanos, la bóveda del cauce del río Esgueva, con los restos del antiguo Puente del Bolo de la Antigua, y la manzana de edificios del siglo XVIII que se mantuvo en pie hasta hace 25 años.

Hipocausto

Se trata de un patrimonio arqueológico de gran interés, por su amplitud cronológica, para conocer la evolución de la ciudad de Valladolid desde sus orígenes romanos hace 2.000 años, que junto a la propia Iglesia de Santa María de la Antigua constituye un emplazamiento de excepcional valor cultural.
La arqueóloga Ana Sandoval, explica que los restos encontrados se encuentran «en un estado de conservación espectacular» y certifican la existencia de un asentamiento romano en el espacio que hoy ocupan la plaza de la Universidad, la calle Solanilla, Magaña, Bajada de la Libertad y el entorno del Calderón. «Hemos encontrado restos romanos en toda esta zona y certifican que hubo un asentamiento. Se trataba de una pequeña loma junto al Esgueva. Los pueblos antiguos buscaban espacios con agua y una buena orientación y este era un lugar idóneo, al lado del río y hacia el oeste». 
Las razones que pueden explicar este portentoso estado de conservación se encuentran en que la vivienda se encontraba en un lugar muy cercano a la actual iglesia de La Antigua, por lo que las intervenciones urbanísticas a lo largo de la historia han sido casi nulas. No ocurre lo mismo en zonas cercanas donde también se han encontrado restos de la época romana, aunque en mucho peor estado, ya que las posteriores construcciones -medievales y modernas- destruyeron en gran medida el patrimonio. 

14/6/12

El Plano del Campo Grande de Diego Pérez (1788)




El plano del Campo Grande realizado por Diego Pérez Martínez pintor y académico, autor de varios interesantes dibujos sobre el Valladolid de finales del siglo XVIII y que fuera hijo del conocido cronista y dibujante vallisoletano Ventura Pérez nos muestra el parque en un detalle de hacia 1788. 
Durante los siglos XV y XVI, la ciudad se extendió por esta zona rodeándose de edificios. La disposición triangular de éstos parece deberse a que los edificios se orientaron siguiendo la línea de los ríos. El diseño del plantío ilustrado del Campo Grande todavía permite contemplar el antiguo cerco conventual del actual Parque y el trazado de aquel barrio de Tenerías, realizado según las disposiciones de las Ordenanzas. En él todavía podemos contemplar entre otros el desaparecido Hospital de la Resurrección, el Convento de San Juan de Dios, la Puerta del Carmen o de Madrid y el Arco de Santiago o el también desaparecido Convento del Sancti Spíritus
Ya en el siglo XIX esta zona cambiaría su aspecto conventual por otro más bien de tipo burgués siguiendo las corrientes del siglo entrante.


13/6/12

Historia del Aeropuerto de Villanubla

 
El primer aeropuerto, totalmente rudimentario, se instaló junto a la Academia de Caballería (1910) para que despegase un aeroplano, pero no pudo hacerlo por causa del viento y de unas averías. El segundo aeródromo se construyó en La Rubia (1911) y allí sí pudieron aterrizar y despegar  avionetas.
En 1913 se llevaron a cabo nuevas instalaciones en San Isidro y se realizaron los primeros vuelos Madrid-Valladolid. Las autoridades municipales quedaron tan impresionadas que promovieron la creación de una Escuela de Aviación.
Pero el auténtico asombro llegó en 1914 cuando el aviador Piñeiro realizó un Festival de Aviación.
En 1921 el Ayuntamiento comenzó las gestiones para construir un aeropuerto en Villanubla, En 1936, los vecinos de Villanubla ofrecen 700.000 metros cuadrados para la construcción del aeropuerto. En 1938, se inaugura el aeropuerto de Valladolid. El primer vuelo comercial lo llevó a cabo un trimotor Junkers 52 de Iberia-Lufthansa que aterrizó el 28 de marzo procedente de Vitoria y en ruta hacia Sevilla. En ese año, se puso en marcha la línea Salamanca-Valladolid-Burgos-Vitoria.


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En 1939, se instala en Villanubla la 1ª Brigada Aérea. En 1940, se crea el 16 Regimiento y en 1941, el 33 Regimiento. En 1946, se abre el aeropuerto al tráfico civil y, en 1949, se funda el Aeroclub de Valladolid.
Entre 1951 y 1952 se mejora la pista de vuelo con la instalación de pavimento rígido y las condiciones para aterrizaje sin visibilidad. Entre 1955 y 1964, el aeropuerto permanece cerrado al tráfico civil destinándose solo para usos militares. En 1967 Aviación Civil lo clasificó como de 2ª categoría.  En 1970, la compañía Aviaco omienza a operar los vuelos regulares.

La base aérea de Villanubla en 1943

Entre 1972 y 1973, se emprenden las obras del edificio terminal y se adjudican las obras de la calle de rodadura, la plataforma de estacionamiento y la urbanización. En 1982, se reforma la zona de llegada de pasajeros y se instala un sistema ILS categoría I en la pista 23. En 1990, se amplía la pista de vuelo (3000x60 metros). El 19 de junio de 1991, se abre el aeropuerto al tráfico internacional. En el año 2000, se inaugura la nueva área terminal.


11/6/12

70 años de un puente milenario




Al ver la fotografía superior del puente de Cabezón de Pisuerga a mediados de los años 40 no he podido resistirme a la curiosidad de saber cómo se vería esta panorámica casi 70 años después. Así que cámara y fotografía antigua en mano subí al páramo de Valdecastro y procurando realizar el mismo encuadre aquí teneis el resultado.


Curioso cuando menos. El río Pisuerga convertido en un riachuelo como consecuencia de las fuertes sequías sufridas aquella década, y lo que hoy es el barrio nuevo eran tan solo tierras de labranza. Los pinos que por aquellos años no existian me dificultaron bastante la realización de la fotografía.
De los componentes de la pandilla fotografiada no se si alguno de ellos habrá llegado a nuestros días.

8/6/12

Aquel Valladolid de neón


Inmersos como estamos en plena polémica por la más que probable desaparición del histórico rótulo luminoso de "Tio Pepe" de la Puerta del Sol de Madrid, no olvidemos que sobre todo en las décadas 60 y 70 muchos de los edificios del centro de Valladolid estuvieron coronados por estas, vistas desde la perspectiva actual, antiestéticas gigantografías.

Prácticamente no había edificio de la Plaza Mayor y de la Plaza de Zorrilla que no tuviese en su azotea una de estas moles luminosas que tan de moda estuvieron en aquellos años.

Firestone y La Casera escoltaban con sus luces de neón nustra Casa Consistorial
 Philips, en la Casa Mantilla, Telefunken, y Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca en los edificios que flanquean la entrada a la Calle de Santiago y Grundig, Firestone, la Casera y Óptica Iris en la Plaza Mayor iluminaban con sus luces de neón aquellas noches vallisoletanas.


 Que yo sepa no hubo grandes polémicas a la hora de retirar estos a mi modo de ver horribles letreros.


Viendo las fotografía de la Plaza Mayor me da la impresión de que incluso nuestra Casa Consistorial se libró por los pelos de su Tio Pepe particular. 
Con todo esto no quiero decir que no apoye la permanencia del rótulo de Tio Pepe donde ha estado tantos años o al menos en otro edificio ya que en el fondo forma parte de la historia de nuestra capital.


5/6/12

La Casa Palacio del Marqués de Castromonte



Casa Palacio de don Gonzalo Rodríguez de Baeza, Marqués de Castromonte, (1498). Situada en la calle Fray Luís de León, el 25 de julio de 1802, don Joaquín Lorenzo Manrique de Lara, Marqués de Castromonte, la vende a don Joaquín José y Gaitán, Marqués de Gallegos de Huebra y Compañero.


En 1832 el edificio pasa a ser propiedad del Conde de Isla Fernández, yerno de la hija mayor del Marqués de Gallegos. En 1855 don José de Isla Ferández vende el palacio al Excmo. Sr. D.Vicente Pimentel, el cual reedifica el palacio cuatro años más tarde. Su aspecto actual data del pasado siglo XIX, pensándose que en dicha construcción se respetaron los cimientos y muros maestros originales.


 En 1940, las participaciones indivisas del edificio propiedad de los herederos de Don Vicente Pimentel, son compradas por don Jesús Mª Hernando Cordovilla, casado con Doña María Huelmo Fdez, los cuales con el asesoramiento de don León Hernando González, fundan el Colegio España.


 El referido Colegio España es arrendado, en el año 1957, a la Rvda. Madre doña Purificación Parrado que actúa como legal representante del  Instituto Religioso de las Madres Filipenses.
Dicha relación arrendaticia se extingue de común acuerdo el uno de noviembre de 1984.


  




La rehabilitación del edificio
El 15 de noviembre de 1999, comenzaron las obras de rehabilitación de este edificio, gracias a la existencia de un convenio urbanístico, de fecha 23 de octubre de 1998, suscrito por el Ilmo. Sr. D. Javier León de la Riva y don Javier Hernando Huelmo, en representación de la sociedad Nandohuel, S.L. propietaria del edificio.
La rehabilitación del edificio, ha permitido la recuperación del mismo para disfrute de todos.




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1/6/12

Historia de una puerta

Fotografía de José Hernández León
 
Por José Delfín Val
Cuando en 1890 se produjo el derribo del hospital de la Resurrección, la puerta principal, de una altura cercana a los cuatro metros, fue comprada por Agapito de Íscar, agricultor y bodeguero del pueblo de Serrada, quien la colocó en la trasera de su casa en la calle del Pozo Bueno, actualmente rotulada como calle de Antonio Medina de Castro, militar, de la familia Medina Bocos y héroe del llamado Desastre de Annual. Así pues, además de la figura del Resucitado, (que se conserva en el patio de la Casa de Cervantes), se había salvado la puerta principal del famoso hospital cervantino, cosa que hasta hace poco ignorábamos.
Agapito de Íscar en 1890 se había comprado un burro para viajar. Sí, sí, un burro para viajar. En aquellos últimos años del siglo XIX las carreteras eran infames y lo más cómodo y rápido era viajar en burro por los caminos. Las mulas quedaban para el laboreo, y el burro hacía las veces del todo terreno. Con burro se viajaba feliz y desembarazado y contemplando el paisaje, que pasaba lentamente. En burro llegó a Valladolid Agapito dispuesto a comprar la puerta del hospital derribado.

Hospital de la Resurreción


El vallisoletano César Medina Bocos -poliédrico personaje al servicio de la cultura y la sociedad como abogado, gobernador y poeta-, enterado de que muy cerca de su casa de Serrada (popularmente llamada la Casa Grande o la Casa del Obispo) estaba la puerta del hospital cervantino, se la quiso comprar a los herederos de Agapito de Íscar, cosa que hizo tras no pocas negociaciones, obligándose a restituir la vieja por una nueva. Pero al desmontar la gran puerta, la madera se encontraba tan podrida y en tan mal estado que una gran parte de ella quedó para leña y solamente pudo conservarse íntegra y en no mal estado la puerta pequeña que formaba parte de la gran puerta, la de uso cosntante, la llamada puerta "de personas", es decir, el postigo, con su correspondiente claveteado de hierro.

Fotografía de José Hernández León
La familia Medina conservó esta puerta durante muchos años adosada a una pared de bodeguín, en el patio interior de su casa de Serrada; y en la actualidad se halla en el portalillo de acceso a la casona, acompañada de unas cerámicas pintadas en las que figuran unos versos de Nicómedes Sanz y del propio César Medina Bocos:

"En 1603 por esta puerta
hidalgo flaco en pura geometría
cruzó el manco glorioso cierto día
la espada al cinto, la mirada alerta..."

Estos versos escribió Nicomedes Sanz rememorando la estancia del viejo soldado Miguel de Carvantes en Valladolid  y su paso, quizá, por ese hospital vecino de su casa en la calle Nueva del Rastro de los Carneros.
Y su colega y anfitrión, Cesar Medina Bocos, le correspondió con estos otros:

"De Cervantes el genio soberano
convirtió en realidad lo que fingía.
Por esta misma puerta salió un día
el desdichado alférez Campuzano". 

Campuzano había curado en veinte días de sudores la felicidad granjeada en una hora, como herencia al casarse con una mujer de vida disoluta. Póngales ustedes la rima.


-Fuente: Historias notorias de Valladolid. José Delfín Val

 
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